Las propiedades del clero vizcaíno en el Antiguo Régimen

José Manuel Cifuentes Pazos

LAS PROPIEDADES PERSONALES DEL CLERO VIZCAINO EN EL ANTIGUO REGIMEN

Independientemente de las propiedades que pertenecían colectivamente a las fábricas y cabildos eclesiásticos de las iglesias, así como a los conventos y monasterios, el clero secular y regular poseía bienes de carácter personal, es decir bienes que habían heredado o recibido de padres, parientes y otros donantes, y que a su vez ellos podían dejar en herencia o disponer de ellos libremente, sin que revirtieran en las comunidades de las que formaban parte. Estaban estos bienes sujetos al derecho civil y foral común al resto de los habitantes del Señorío de Bizkaia y en ellos actuaban como cualquier otro particular, sin interferencia del derecho o fuero eclesiástico.

En primer lugar habría que tener en cuenta el hecho de que los clérigos y religiosos podían ser fundadores de vínculos y mayorazgos:

Por ejemplo en 1634 Pedro Abad de Aranguren, comisario del Santo Oficio de la Inquisición, presbítero de la anteiglesia de Villaro, luego cura y beneficiado de Ceánuri, y Juan Abad de Odiaga, presbítero de la de Ceànuri, eran ambos capellanes y poseedores del vìnculo que fundó el licenciado Juan Sierra, que fue arcediano de Cea y canónigo y provisor de las iglesias catedrales de Tuy y León. Heredaron posteriormente derechos de este vínculo y mayorazgo Antonio, Francisco y María García de Aranguren, al parecer los sobrinos del primero y vecinos de Ceánuri, además de Matías de Andraca, vecino y canónigo de la catedral de la ciudad de Salamanca, y Francisco de Andraca, regidor de dicha ciudad y vecino de la villa de Madrid, seguramente como herederos de Juan Abad de Odiaga1

A su vez José Sierra Cortazar o Sierra Baquiola, cura y beneficiado de la villa de Miravalles, era en 1719 poseedor del vínculo eclesiástico y obra pía fundados por el licenciado Sierra, aunque al parecer también administrador y sucesor de los vínculos y mayorazgos de las casas de Sierra y Cortázar, sitas en Ceánuri, pertenecientes a su hermano Juan Bautista, residente en Indias. Años después el vínculo pasaría a José de Eguía Arriquibar, presbítero capellán de Ceánuri y luego a otro clérigo. El vínculo y mayorazgo incluía al parecer dos molinos de harina en el barrio de Zulaibar (Ceánuri), el sel de Machiagorta de Yuso (Dima), además de algunas casas de la calle Tendería de Bilbao, una casa y su huerta en Amorebieta (al parecer Zubiaur) y sendas porciones de los montes Ojimburu (robledal) e Izarango también en Amorebieta (vínculo de Juan Sierra).2

Fernando Abad de Lamíquiz, cura y beneficiado de Mendata, fundó en la primera mitad del siglo XVII un vínculo y mayorazgo heredado por un sobrino.3

Miguel Ortiz de Mioño, clérigo beneficiado de Valmaseda, fundó un vínculo y mayorasgo en la primera mitad del siglo XVII.4

Bartolomé de Rozas, cura beneficiadio de las iglesias de San Julián de Sangrices (Carranza) y de San Pedro de Lanestosa fundó un vínculo y mayorazgo a fines del siglo XVII, que incluía la casa solariega de Blanca, sita en el lugar de Valnera (Carranza) y un solar contiguo a ella, entre otro bienes, con el gravamen de un aniversario perpetuo de doce misas rezadas anualmente, y que había heredado un pariente, aunque motivando la reclamación de otro.5

Pedro de Artaza, presbítero,cura y beneficiado de Erandio y Lujua, había fundado a mediados del siglo XVII un vínculo y mayorazgo que heredaba un pariente y también una capellanía.6

MartÍn Ortiz de Basagoiti, cura y beneficiado de Berango, otorgó en 1675 una escritura de donación y agregación de vínculo y mayorazgo, posiblemente el de Basagoiti y seis años después fundó una capellanía.7

Pedro de Batiz, cura beneficiado de Gámiz fundó en 1685 un vínculo y mayorazgo hereditario, seguramente a favor de su sobrino Juan de Batiz. Este vínculo y mayorazgo estaba constituido por 910 ducados de principales de escrituras de censos.8

Clemente del Valle, estudiante de teología en Burgos y oriundo al parecer de Santurce, pleiteaba en 1711 por la casa y huerta del “Arbolar de Baleni” (Santurce), pertenecientes al vínculo y aniversario fundado por el presbítero Sancho Abad de Cabieces.9

Bonifacio de Berastegui, cura y beneficiado de Basauri, fundó en 1746 un vínvulo y mayorazgo, que luego heredó un pariente, que incluía la casa y casería de Lapaza y sus pertenecidos. Además fundó también una capellanía.10

José de Arribalzaga, cura y beneficiado, fundó un vínculo y mayorazgo sobre la casería de Arribalzaga Becoa (Luno) en la segunda mitad del siglo XVII, que luego heredó al parecer su hermana Magdalena. El cura parece que recibió una donación inter vivos de una tercera persona anteriormente.11

El presbítero capellán Juan Antonio de Lecanda y Meñano, residente en Bilbao, fundó en la segunda mitad del siglo XVII un vínculo, que incluía una escribanía numeral de la merindad de Arratia, y que posteriormente heredó Isidro de Urquiola, también presbítero.12

Julián de Villar, cura y beneficiado de Musques, fundó un mayorazgo, luego heredado por la familia de la Sota.13

Juan Bautista de Arteaga, presbítero y beneficiado de Górliz y comisario del Santo Oficio y vecino de Bermeo, fundó a mediados del siglo XVIII un vínculo, que incluía algún solar, parral y huerta en la calle Tendería de Bermeo.14

Pedro de Licona, presbítero de Lequeitio, fundó un vínculo y mayorazgo electivo.15

Estos son sólo algunos ejemplos. De todos modos habría que diferenciar entre los vínculos y mayorazgos tradicionales en cuanto al orden de sucesión, que daban prioridad generalmente al varón sobre la mujer y al mayor sobre el menor, y los electivos, como el último ejemplo citado, en el que el poseedor del vínculo tenía la potestad de elegir o nombrar sucesor. También hemos podido adivinar entre los ejemplos citados, sobre todo por los sucesores, la existencia de una modalidad especial destinada exclusivamente a clérigos, en la que éstos se transmiten el vínculo en herencia, muchas veces de tío a sobrino. Estos suelen denominarse precisamente vínculos eclesiásticos.

Pero además de fundadores, los clérigos seculares eran en muchas más ocasiones,sin duda, herederos y usufructuarios de los vínculos y mayorazgos fundados por antepasados y pariente laicos, que a su vez transmitían a sus herederos, sin ninguna distinción respecto a cualquier otro particular no eclesiástico. Una muestra significativa de esto lo tenemos a continuación:

En 1624 Lucas de la Parra, clérigo presbítero y beneficiado de Galdames pleitea con María de Llano, viuda de Pedro del Escobal, como madre y curadora de Andrés del Escobal y San Román, por la posesión de los bienes vinculados que quedaron por fallecimiento de Francisco del Escobal, clérigo que fue del mencionado concejo, entre ellas seguramente las viñas de Irargui.16

En 1649 Juan de Santelices Pucheta, cura y beneficiado de las iglesias de San Julián de Musques y San Jlulián de Ciérvana, era poseedor de los vínculos de la casa solar de Barbadún de Santelices y había litigado pleito ante el Teniente del Corregidor de las Encartaciones con los herederos de Francisco de Santelices, presbítero difunto y vecino de San Julián de Musques, por la posesión de los bienes pertenecientes a los vínculos citados.17

En 1677 Domingo de Gortázar, comisario del Santo Oficio y beneficiado de la villa de Lequeitio, pleiteaba en la Chancillería de Valladolid con otros particulares por la sucesión del vínculo y mayorazgo fundado por Sebastián de Jauregui, vecino de Lequeitio, y la entrega de la casa torre de Traña Jauregui y sus pertenecidos, sita en esa villa.18

Andrés de Urquijo, presbítero, era en 1706 poseedor del mayorazgo de Anuncibay, además de hijo y heredero junto con sus hermanos de Domingo de Urquijo y María Antonia de Villachica, difuntos vecinos de la villa de Bilbao, cuyos bienes estaban sufriendo un concurso de acreedores. Los bienes dotales de la madre estaban ubicados en el valle de Llodio.19

Juan Antonio de Mendieta, clérigo de mayores órdenes, natural de Sopuerta, pleiteaba en 1718 por la sucesión de los bienes vinculados que quedaron por fallecimiento abintestato de Juan Isidoro de Mendieta, abogado, cura y beneficiado de Sopuerta.20

Francisco Antonio de Aulestia, presbítero, era en 1729 dueño del mayorazgo de su apellido. Este incluía al parecer el molino de Torreco Errota (Aulestia), las heredades de Bolunzarreta y Bompedazu y la tienda mayor de la casa de Cantón.21

A partir de 1748 varios clérigos pleitean por la sucesión y posesión de la capellanía y vínculo fundado por Rodrigo de Santelices, vecino del concejo de San Julián de Musques, vacante por fallecimiento de Tomás de Achiga. Parece que en principio los obtiene Fausto Antonio de Zuazo, presbítero de Portugalete. Al parecer incluían entre sus bienes la casa de Barbadún, en Santelices (San Julián de Musques), y otra casa en Las Cortes (San Pedro de Abanto), además de varios censos.22

Juan de Goya Ipiña, clérigo subdiácomo residente en Villaro, era dueño en 1753 del vñinculo y mayorazgo de Ipiña. Este comprendía seguramente la casa solar de Ipiña y su accesoria, el patronato divisero del mismo nombre, la ferrería y el molino de Ibarguchía, y la casa y pertenecidos de Minteguía, todos ellos en Ceánuri, además de la casa, casería y molino de Olacoechea en Ubidea. Entonces los tenía arrendados a particulares.23

En 1733 Juan Domingo de Meñaca, presbítero y beneficiado de Gatica, renunciaba, traspasaba y donaba a su sobrina Catalina Francisca de Llona Meñaca al parecer el vínculo y mayorazgo de Meñaca.24

Jerónimo de Zabala Madariaga, presbítero beneficiado de Arrigorriaga, era en 1757 poseedor del vínculo fundado por Pedro de Zabala Amezua, que incluía una casa en la calle Carnicería de Bilbao.25

José de Garma Novia, presbítero y capellán, vecino de Bilbao, intentaba en 1758 obtener la posesión de las numerías o escribanías de dicha villa pertenecientes al vínculo y mayorazgo fundado por sus padres Felipe Garma de la Puente y María Magdalena de Novia Salazar Salcedo, del que era dueño. Por el privilegio de nombrar escribanos en tres escribanías, que poseía este vínculo junto con otros dos pleitearon con la villa de Bilbao años después.26 Además de las escribanías, el vínculo y mayorazgo comprendía un buen número de bienes: 7 casas y caserías en Abando, un molino en Lujua, una casa y otros locales en Bilbao.27

Ventura Vicente de Meceta era en 1765 clérigo de menores órdenes, presbítero beneficiado en la villa de Haro (La Rioja) y poseedor del mayorazgo de Busturia. Reclamaba entonces la restitución del sel de Legarrola, la tercera parte del molino de Celaeta y la sexta parte de la ferrería de Olabarría, sitos todos en Axpe de Busturia.28

José Manuel de Landazuri era en 1785 presbítero capellán y beneficiado de Axpe de Busturia y posedor del vínculo y mayorazgo fundado por Antonio Ortiz de Landazuri y Agustina de Erquinigo Sabugal, sus bisabuelos, a fines del siglo XVII. Pleiteaba entonces con su hermano Antonio Ventura de Landazuri, Contador General de Señorio de Vizcaya, sobre las reparaciones en la casa y casería de Zurbaran de Abajo (Begoña), su tejavana y lagar, pertenecientes al citado vínculo.29

Juan Antonio de Irisarri Gallaga, presbítero, había recibido en donación de sus padres el vínculo de Zabala, al parecer sito en Galdácano, a fines del XVIII. Él a su vez lo cedió a una pariente, María Josefa de Irisarri (¿hermana? y su marido. Este vínculo incluía el usufructo de varios montazgos.30

En 1786 Miguel Ramón de Zumalabe, presbítero canonigo y tesorero de la iglesia colegial de Santa María de Vitoria, pleiteaba con María Joaquina de Gallarza Maurica y su marido Antonio de la Puente , vecinos de Bilbao, sobre la posesión de los bienes raices pertenecientes al vínculo y mayorazgo fundado por Antonio de Jaureguibeitia. Un descenmiente de éste último al parecer había cedido y donado estos bienes a unos parientes posiblemente del clérigo. Entre estos bienes estaban las caserías de Esquerrizaga de Abajo, Gastañaga Landa, Goyenengoechea, Garagoiti, y Uribarri, todas en Derio, además las de Esquerrizaga de Arriba en Zamudio, Goicouria en Lujua y una casa en la villa de Larrabezúa.31

Juan Bautista de Allende Salazar, Abad de Rosales, vecino de Medina de Pomar (Burgos), era en 1798 hijo primogénito y sucesor de los vínculos y mayorazgos fundados por Diego Pedro de Allende, su padre. Entre los bienes se citan una casa en Bilbao y otras en Abando y Begoña. Posteriormente le sucedió otro pariente: Pedro de Allende Salazar.32 t

Francisco Ramón de Arria, presbítero beneficiado de Bérriz, otorgaba en 1810 escritura de elección, nombramiento de sucesor de vínculo y cesión del mayorazgo de Arria en favor de su hermana Ramona. Este mayorazgo comprendía entre sus bienes: la casa torre y palacio de Arria y su ferrería, en Bérriz, montes y demás pertenecidos notorios en Garay, Abadiano y Durango. Además la casería de Cereinza (Bérriz), como cabeza del vínvulo agregado al de Arria, las de Garay Celaya y Garay Goitia (Garay) y la de Astola (Abadiano).33

Como excepción en cuanto a la normalidad y frecuencia en la sucesión y trasmisión de vínculos y mayorazgos por parte de clérigos, podemos citar el caso de Martín Anguiz,, clérigo de menores órdenes, que en 1638 en cambio desistía de un beneficio en la anteiglesia de Bérriz, porque trataba de dejar el hábito clerical por ser el sucesor del mayorazgo de Angguiz, como hijo mayor de Domingo Ruiz de Anguiz, último poseedor de él.34

Clero Regular

En lo que respecta al clero regular, aunque los casos conocidos son menores en número, se puede concluir que el fenómeno se manifiiesta de una manera similar, aunque con algunos matices diferentes que conviene reseñar. En primer lugar, no se puede dar el caso de relighiosos/as fundadores/as de vinculos y mayorazgos, ya que en su estado no tienen potestad para fundarlos, Si pueden en cambio heredarlos e incluso donarlos al convento al que pertenecen, lo que suele ser bastante común. Además la mayor parte de las veces es el propio convento el que reclama los bienes en nombre del miembro heredero. Todo ello se debe sin duda al carácter comunitarista que prevalece en los religiosos, a diferencia del más individualista entre el clero secular. Podemos apuntar algunos casos concretos:

En 1604 el convento de la Encarnación de Bilbao pleiteaba con Pedro de Madariaga y Francisca de Zurbaran Arana, su mujer, por la sucesión del mayorazgo perteneciente al difunto Martín López de Zurbaran. Seguramente sería en razón de que alguna monja podría tener algún derecho por parentesco.35i

En 1669 el convento de San Esteban de Salamanca, de la Orden de Predicadores, era uno de los dos poseedores, junto con Antonio Hortuño de Ugarte Ariz, de los vínculos y mayorazgos fundados por Juan de Bustinza y María Pérez de Bergara, matrimonio ya difunto. Seguramente sería por herencia de algún fraile que había pertenecido a él.36

Posiblemente por la misma razón pleitean en 1676 los conventos de la Encarnación y San Francisco, ambos extramuros de Bilbao, y el mayorodomo del hospital de los Santos Juanes y síndico procurador de la Orden de la Merced, por la sucesión a los bienes del mayorazgo de Zurbaran, fundado por Martín de Zurbaran, al que seguramente nos hemos referido antes.37

En 1684 Isabel de Salazar Coscojales, seglar en el convento de Nuestra Señora de la Esperanza de Bilbao, litiga contra Manuel de Salazar Coscojales, su hermano, vecino de la misma villa, por la entrega de los alimentos a los que tiene derecho como inmediata sucesora de los vínculos de Salazar, Coscojales, Butrón y Bañales, cuyo actual poseedor es el demandado.38

En 1705 Ana María de Lara Morán era religiosa profesa en el convento de la Encarnación, extramuros de la villa de Bilbao, y poseedora del vínculo y mayorazgo de Albia, además pleiteaba por la propiedad de unas lonjas, entresuelo y viviendas de la calle Santa María de la villa de Bilbao con otra poseedora de mayorazgo.39

Josefa Cuevas era en 1728 religiosa y profesora? en el convento de franciscanas de Santa Clara de Vitoria. Entonces se da una información de un pleito sobre la sucesión de los vínculos, mayorazgos, patronatos y agregados de los apellidos Eguiluz y Barco, que quedaron vacantes por la muerte del hermano de la reiligiosa. A esta últimal la representaba su convento, al que había dado posesión de las propiedades.40

En 1759 el convento de Santa Clara de la Habana pleiteaba con Miguel Antonio de Ayerdi, natural de Bilbo, como cesionario de Francisco Antonio de Ayerdi, por la sucesión del vínculo y mayorazgo fundado por Juan López de Biteri. Seguramente esto se derivaría del fallecimiento de alguna monja de ese convento con supuestos derechos a la sucesión del mayorazgo.41

En 1779 pleitean por la sucesión del vínculo y mayorazgo de Zuzunaga y Gárate, fundado por Antonio de Gochi, varios parientes de éste, entre los que se encuentran Juan de Gochi, cura de San Esteban de Galdames, y la abadesa y religiosas del convento de Santa Clara de Abando, en nombre de Sor María Úrsula de San Juan Bautista de Gochi Barandica. Parece ser que ésta última se hizo con la sucesión.42

Herencias

Se puede concluir que los clérigos, tanto seculares como regulares, conservan plenos sus derechos de sucesión y herencia, tanto en situación de testadores como de herederos, similares a los de cualquier laico, sin que su estado altere para nada los derechos que tenían antes de ingresar en el clero. Esto es incluso aplicable al caso de los hijos naturales de clérigos, aunque sí se establece una mayor limitación en la herencia por parte de la madre43.Únicamente en el periodo final del Antiguo Régimen la monarquía española estableció algunas limitaciones.

Así una Cédula Real de 1781 manda que las justicias reales no permitan que los tribunales eclesiásticos tomen conocimiento de las nulidades de los testamentos, inventarios o administraciones de bienes, aunque estén otorgados por eclsiásticosy algunos de los herederos o legatarios fuesen comunidad, persona eclesiástica u obra pía44 .Otra Cédula Real de 1771 prohibe y anula las mandas y herencias dejadas a los confesores, en extrema gravedad, para sus personas, iglesias y comunidades45. Una Pragmatica Sanción de 1792 prohibe a los religiosos de uno u otro sexo suceder a sus parientes abintestato, quedando sus conventos sin derechos a los bienes de tales personas, y a los tribunales de justicia que admitan demandas al respecto.46

En cambio se promulgan otras resoluciones en sentido contrario. Por ejemplo una Cédula Real de 1784 manda cumplir un Breve papal concedienco facultad para testar a los religiosos capellanes del Ejército y la Armada47. Otra Cédula Real del mismo año declara que los miembros de la extinguida Compañía de Jesús pueden adquirir los bienes que les corresponden por herencias, si bien una vez fuera de su condición religiosa.48

No obstante se dan casos de renuncias y cesión de las legítimas paternas y maternas, y de declaración de herederos por parte de miembros del clero regular, sobre todo de monjas49

Únicamente los entes o instituciones colectivas (conventos, cabildos eclesiásticos,etc) reclaman ciertos bienes en función de legados(1/5 para mandas pías en abintestatos, para la celebración de misas,etc).

Conclusiones

El clero secular y regular de Bizkaia poseía bienes de carácter personal, es decir bienes que habían heredado o recibido de padres, parientes y otros donantes, y que a su vez ellos podían dejar en herencia o disponer de ellos libremente, sin que revirtieran en las comunidades de las que formaban parte. Estaban estos bienes sujetos al derecho civil y foral común al resto de los habitantes del Señorío de Bizkaia y en ellos actuaban como cualquier otro particular, sin interferencia del derecho o fuero eclesiástico.50

Los clérigos y religiosos podían ser fundadores de vínculos y mayorazgos:De todos modos hay que diferenciar entre los vínculos y mayorazgos tradicionales en cuanto al orden de sucesión, que daban prioridad generalmente al varón sobre la mujer y al mayor sobre el menor, y los electivos en el que el poseedor del vínculo tenía la potestad de elegir o nombrar sucesor. Además hay que constatar la existencia de una modalidad especial destinada exclusivamente a clérigos, en la que éstos se transmiten el vínculo en herencia, muchas veces de tío a sobrino. Estos suelen denominarse precisamente vínculos eclesiásticos.

Pero además de fundadores, los clérigos seculares eran en muchas más ocasiones,sin duda, herederos y usufructuarios de los vínculos y mayorazgos fundados por antepasados y pariente laicos, que a su vez transmitían a sus herederos, sin ninguna distinción respecto a cualquier otro particular no eclesiástico.

En lo que respecta al clero regular, aunque los casos conocidos son menores en número, se puede concluir que el fenómeno se manifiiesta de una manera similar, si bien con algunos matices diferentes que conviene reseñar. En primer lugar, no se puede dar el caso de religiosos/as fundadores/as de vinculos y mayorazgos, ya que en su estado no tienen potestad para fundarlos, Si pueden en cambio heredarlos e incluso donarlos al convento al que pertenecen, lo que suele ser bastante común. Además la mayor parte de las veces es el propio convento el que reclama los bienes en nombre del miembro heredero. Todo ello se debe sin duda al carácter comunitarista que prevalece en los religiosos, a diferencia del más individualista entre el clero secular.

Se puede concluir que los clérigos, tanto seculares como regulares, conservan plenos sus derechos de sucesión y herencia, tanto en situación de testadores como de herederos, similares a los de cualquier laico, sin que su estado altere para nada los derechos que tenían antes de ingresar en el clero. Esto es incluso aplicable al caso de los hijos naturales de clérigos, aunque sí se establece una mayor limitación en la herencia por parte de la madre. Únicamente en el periodo final del Antiguo Régimen la monarquía española estableció algunas limitaciones.

NOTAS

1 Archivo Histórico Foral de Bizkaia (A.H.F.B.) Judicial JCR0032/031, JCR3268/008, JCR 2702/010 y JCR4016/014.

2A.H.F.B. Judicial JCR 1479/010, JCR 1254/029, JCR 2664/004, JCR2690/007, JCR1473/023, JCR 1466/013, JCR1755/014, JCR1252/002, JCR0529/022; Familias PGOR2479/001/038.

3A.H.F.B. Judicial JTB0373/046

4A.H.F.B. Judicial JCR 2932/036

5A.H.F.B. Judicial JCR1308/004

6A.H.F.B. Judicial JCR0115/057, JCR2627023

7A.H.F.B. Judiciak JCR0070/025

8A.H.F.B. Judicial JTB0841/010 (

9A.H.F.B. Judicial JCR0470/007

10A.H.F.B. Judicial JCR0763/046.

11A.H.F.B. Judicial JTB0228/007

12A.H.F.B. Administración de Bizkaia AJ01483/017

13A.H.F.B.Judicial JCR3205/006

14A.H.F.B.Judicial JTB0410/003

15A.H.F.B. Notarial 0451/0226

16A.H.F.B. Judicial JCR1232/019

17A.H.F.B. Judicial JCR3084/006

18A.H.F.B. Judicial JCR3988/014

19A.H.F.B. Judicial JCR0771/007

20A.H.F.B. Judicial JCR3602/012

21A.H.F.B. Judicial JTB0370/052

22A.H.F.B. Judicial JCR3658/006

23A.H.F.B. Judicial JCR2662/011

24A.H.F.B. Judicial JCR1225/001

25A.H.F.B. Judicial JCR1279/011

26A.H.F.B. Judicial JCR3173/009, JCR1960/002, Municipal Bilbao Sección Antigua 0317/001/016/001 y 008

27A.H.F.B. Judicial JCR0695/010

28A.H.F.B. Judicial JTB0040/001

29A.H.F.B. Judicial JCR3108/009

30A.H.F.B. JudicialJCR0005//111

31A.H.F.B. Judicial JCR3429/004, JCR1576/011

32A.H.F.B. Judicial JCR3247/003, JCR1244/003, JCR3994/034, JCR1913/017

33A.H.F.B. Judicial JTB0677/002

34A.H.F.B. Judicial JTB0044/011

35A.H.F.B. Judicial JCR1313/006

36A.H.F.B. Judicial JCR4010/027

37A.H.F.B. Judicial JCR3525/004.

38A.H.F.B. Judicial JCR3273/007

39A.H.F.B. Judicial JCR1756/007

40A.H.F.B. Judicial JCR0767/023

41A.H.F.B. Judicial JCR0817/007

42A.H.F.B. Judicial JCR1125/001,0701/001 Y 0197/021

43A.H.F.B. Judicial JCR0032/040; Notarial N0446/0248, N0446/373;Título 20 ,Ley 11 , pag.172 Fuero Nuevo de Bizkaia 1526 Ed. Diputación Provincial de Vizcaya,1977.

44A.H.F.B. Administración de Bizkaia AJ00613/056

45A.H.F.B. Administración de Bizkaia AJ00011/025.

46A.H.F.B. Administración de Bizkaia AJ01649/036

47A.H.F.B. Administración de Bizkaia AJ00013/046

48A.H.F.B. Administración de Bizkaia AJ00013/036

49A.H.F.B. Judicial JCR2192/004, jcr2200/019; Notarial N0018/0277, N0018/0539.

50Pueden compararse situaciones similares del clero en otros lugares de la corona española consultando obras de varios autores, destacando las de:

BARRIO GONZALO, Maximiliano, «La vida del clero parroquial en la España moderna» en Anuario de Histoiria de la Iglesia nº 31, 2022, pags. 21-47

BLANCO CARRASCO, José Pablo. “La familia del cura. Estructura de los núcleos domésticos del clero castellano a mediados del siglo XVIII1” en Cuadernos de Historia Moderna Vol. 46 nº2, 2021, pags. 487-513

HIGUERULA DEL PINO, Leandro. “El clero español al finalizar el Antiguo Régimen” en PEREZ GARZON, Juan Sinisio (coord.) España 1808-1814. De súbditos a ciudadanos. Tomo I. Primera parte, Toledo, Sociedad Don Quijote de Conmemoraciones Culturales de Castilla-La Mancha-Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, D. L., 2008, pp. 138-165

VALENZUELA GARCIA, Catalina Mª, «Una aproximación al conocimiengto del bajo clero secular en la Andalucía del siglo XVIII» en Anuario Jurídico y Económico Escurialense, XXXIX (2006), PAGS 741-770

Algunos emigrantes vizcaínos a América en la Edad Moderna

Este artículo contiene una modesta aproximación a los perfiles de los emigrantes vizcaínos a América en la Edad Moderna a partir del análisis de algunos casos con mayor contenido informativo que podrían reflejar algunas tendencias y características repetidas en el desarrollo de este fenómeno migratorio.

Some Biscay emigrants to America in the Modern Age

Cifuentes Pazos José Manuel

ALGUNOS EMIGRANTES VIZCAÍNOS A AMERICA EN LA EDAD MODERNA

1.Introducción

El propósito de este artículo es ofrecer algunos ejemplos informativos de los emigrantes vizcaínos que emigraron a América en la Edad Moderna. Hemos escogido de entre los muchos miles de emigrantes un puñado de ellos por la mayor información obtenida y sin ninguna pretensión de representar proporcionalmente al conjunto, aunque podrían servir para dibujar algunas características y rasgos generales repetidos en muchos casos. En cualquier caso se trata de añadir una modesta aportación al estudio y conocimiento de este fenómeno histórico1. A continuación vamos a describir estos casos entresacados.

2.Los emigrantes

Lope de Pila era vecino de Bilbao y ejercía ya en 1560 el cargo de contador real, razón por la que fue apoderado por Pedro Ibáñez de Eguía y Jacobo de Ugaz, Cónsules, maestres de naos y mercaderes, para que intercediera en la aprobación de las Ordenanzas Consulares de Bilbao.2. El año siguiente es nombrado contador de Nueva Castilla, una gobernación de América del Sur que abarcaba una franja de unas 200 leguas de extensión de norte a sur, comprendiendo la mayor parte del actual Perú (incluidas las ciudades de Lima y Cuzco) y Ecuador, además de parte de Brasil y el extremo sur de Colombia y el extremo norte de Bolivia, aunque más adelante se le denominará simplemente contador del Perú o de Lima o Ciudad de los Reyes.3

Ejerció su cargo en las Cajas Reales del Perú durante un periodo extenso de alrededor de 20 años4.Resultado de ello fue la acumulación de unas rentas y una fortuna considerables, tal como consta en su testamento de 1588 y sobre todo en el inventario de sus bienes, realizado por su testamentario Juan Ortega de la Torre en el mismo año.5 Muestra de ello son las rentas de varios juros otorgados por privilegio real tales como los siguientes:

  • Uno de 200.424 maravedís (casi 5.895 reales) de a 22 y de 14 el millar situados en el derecho de la prebostad de Bilbao, datado en 1587.
  • Otro de 112.500 maravedís de a 14 el millar situados en la renta de los puertos secos de Castilla, datado en 1587.
  • Otro de 329.806 maravedís de a 20.000 maravedís el millar situados en los diezmos de la mar de Castilla, datado en 1582.
  • Otro de 30.000 maravedís a 14 maravedís el millar situados en la renta de los diezmos de la mar, datado en 1582.

-5.999 maravedís de renta de 30.000 el millar sobre las salinas de Andalucía en los libros del rey que se ha de despachar privilegio.

-6.060 maravedís de juro de 30.000 maravedís el millar en los libros del rey sobre la renta de las mismas salinas.

-65.000 maravedís que se le deben del juro de 300 ducados que tiene cada año por privilegio de su majestad sobre los puertos secos de dos tercios de año.

-824.514 maravedís que se le deben de lo corrido de los 329.806 que tiene en cada año de los diezmos de la mar.

Además aparecen otros juros que totalizan casi 200.000 maravedís.6

Aparte de ello, era propietario de unas casas en la parroquia de San Martín de Madrid, de varios censos, además de considerables bienes muebles, incluidas varias joyas y alhajas de metales preciosos (oro y plata) y piedras preciosas.

Fundó un mayorazgo instituyendo como su heredero a su hijo natural (de madre soltera) Juan López de Pila, que heredó lógicamente la mayor parte de estos juros y sobre el juro de 329.806 maravedís fundó una obra pía y memoria para dotar anualmente a 5 doncellas huérfanas con 60.000 maravedís cada una, dando preferencia al parentesco, de la que eran patrones la villa de Bilbao, y los conventos de San Agustín y San Francisco de Bilbao, representados por su prior y guardián respectivamente, además de otras obras pías. 7

En 1573 fallece en la villa de Potosí (Perú, hoy Bolivia) Domingo Hernández de Trucíos, natural de Bilbao, hijo de Pedro Sáez de Trucíos y de María Ortiz de Salazar y deja en su testamento, entre otras mandas y bienes, 4.000 ducados en 13 barras de plata destinadas a fines caritativos: 2.000 para dotación de huérfanas, dando preferencia a las parientes más próximas, y 2.000 para la creación de un pósito o alhóndiga de trigo para abastecer a los pobres en épocas de carestía, encargándolo al alcalde y regimiento de la villa de Bilbao. En un principio está cantidad se deposita en la Casa de Contratación de Sevilla. 8 Sus hermanos Antón, escribano público del número de Bilbao, y Catalina de Trucíos aprueban en 1576 los gastos ocasionados para la consecución de los cuatro mil ducados que su hermano Domingo Hernández, muerto en Indias, dejó en la Casa de Contratación de Sevilla.9

Además parece ser que Domingo Hernández de Trucíos dejó también en su testamento una cantidad de 3.000 ducados, para que se pusieran en renta en Bilbao, y con dichas rentas fundar una capellanía y misa perpetua en la iglesia de San Antón. Esto generó diversos pleitos entre María Pérez de Trucíos, hermana de Domingo Hernández de Trucíos, vecina de Bilbao, y Miguel de Teza, testamentario del difunto, entre el Concejo de Bilbao y Francisco de Fuica y María Pérez de Trucíos, vecinos de Bilbao, y Martín Abad de Salcedo y Tobar, capellán nombrado por María Pérez de Trucíos, patrona de la capellanía que fundó Domingo Hernández de Trucíos, y el Concejo de BilbaoPor otra parte el pleito litigado por Domingo del Puerto, como marido de María Ortiz de Trucíos y curador de Juana y María Jiménez de Trucíos, sus cuñadas, Martín Ochoa de Tovar y Salcedo, capellán de la capellanía que fundó Domingo Hernández de Trucíos, indiano, y consortes, con el Concejo de Bilbao sobre rendición de cuentas del dinero que el dicho Domingo Hernández de Trucíos dejó para casar a sus parientes huérfanas. Otro pleito del concejo de Bilbao con su convecino Francisco de Fuica sobre el impago de un censo de 1.700 ducados que el difunto Domingo Hernández de Trucíos destinó a fundar varias obras pías en dicho lugar y otro de Martín de Salcedo y Tovar, de Bilbao, Miguel de Teza, de Bilbao y el Concejo de Bilbao sobre el pago de 3.000 ducados para la capellanía que mandó fundar Domingo Hernández de Trucíos10.Desde luego el legado de este indiano generó una gran conflictividad judicial.   

Pedro Fernández de Zubileta era originario del barrio de Zubileta (Barakaldo). De hecho en 1598 pleiteó, aunque por poder, estando ausente, junto a su mujer Magdalena de Aperribay contra María Hernández de Zubileta por los bienes de la casa y casería de Zubileta, como herederos directos que eran de Martín de Tapia y María Fernández de Zubileta, sus abuelos, aunque la sentencia fue favorable a la parte demandada.11 En 1607 el mismo matrimonio pleitea con Marina Sanz de Vergara sobre la cuenta y pago de 11.600 reales para emplearlos en mercaderías.12 Sin embargo, parece que poco después Pedro Fernández de Zubileta se embarca para América y se establece concretamente en el Perú. Precisamente por ello es reclamado por su esposa para que retorne y haga “vida maridable”, llegando incluso a promulgarse en 1614 una Real Cédula al virrey del Perú, Audiencias de los Reyes y la Plata, gobernadores, etc. de las dichas provincias para que Pedro Fernández de Zubileta y Lazarrábal, asentado en Parina Cocha (Perú), sea enviado a los Reinos de la Península a hacer vida con su mujer doña Magdalena de Aperribay, a pedimento de ésta y del Fiscal”. 13

Hay que tener en cuenta que se procuraba que emigrasen a las Indias personas solteras o casadas acompañadas de sus cónyuges. Pese a ello, Pedro Fernández de Zubileta termina falleciendo en Coracora (provincia de Parinacochas, Perú) un año después y dejando en su testamento una cantidad notable de más de 1.600 pesos de a ocho, que, al haber fallecido antes su única hija legítima María de Zubileta, debe ser repartida entre los restantes herederos: su mujer Magdalena de Aperribay, su hija natural María Jacinta de Zubileta, nacida de mujer soltera, y sus hermanos Martín, María, Juan Fernández y Agueda de Zubileta14. Su hija María Jacinta, monja profesa en el convento de Santa Mónica de la villa de Bilbao, de la orden de San Agustín, promueve en 1621 autos para que se le reciba información que acredite su parentesco con Pedro Fernández de Zubileta, fallecido en Indias, de quien es hija natural, a fin de acceder a la herencia de éste 15.

Esto no evita que en 1622-1623 todavía sus hermanos Martín, vecino y regidor de Bilbao, dueño de la torre de Zubileta, y Juan Fernández de Zubileta, pleiteen contra Martín Ruiz de la Torre, por sí y como marido de María Martínez de Zubileta, Magdalena de Aperribay, viuda de Pedro Fernández de Zubileta y actual mujer de Antonio de Lorencio, y consortes, vecinos de Bilbao y de las anteiglesias de Abando y Baracaldo, sobre la herencia de dicho difunto, natural de la Anteiglesia de Baracaldo, fallecido en Perú 16. Precisamente un hijo de Martín de Zubileta, Pedro, presenta en 1624 un expediente de información y licencia de pasajero a Indias, y concretamente a Tierra Firme (Perú) para pasar acompañando a Rodrigo de Mendoza, gobernador de Chucuito17.

En 1599 Lope de Basurto Acha, vecino de la anteiglesia de Abando, hace una información de vizcainía, hidalguía y limpieza de sangre ofrecida ante el Corregidor y Diputados Generales de Vizcaya en nombre de su hijo natural Andrés, residente en Sevilla, al objeto de que pueda pasar a Indias, como estaba preceptuado18. Se trata de un hijo nacido fuera del matrimonio debido a su relación con María Asensi de Iturriaga Elejaga, Este hijo solicita y obtiene en 1601 licencia de pasajero a Indias, concretamente al Perú19. El padre pertenecía a una de las principales familias propietarias rurales (jauntxos) de la anteiglesia de Abando, si bien su abuelo Juan de Basurto había sido además capitán20. El padre desempeñó además los cargos de fiel en la anteiglesia de Abando en 1615 y 161721. Al parecer también realizó estudios universitarios y obtuvo el título de doctor y fue tesorero de la Casa de la Contratación (Consulado) de Bilbao en 1596.22.    

Juan de Sologuren era oriundo de la puebla de Aulestia e hijo y heredero. junto con su hermana Domenja, de Domingo de Sologuren, de quien heredaron en 161523. Juan recibió en 1610 el nombramiento de veedor de la flota de Nueva España24, si bien 6 años después era nombrado contador de la Real Hacienda de Santa Fe (Bogotá), que sería su destino definitivo 25, ya que permaneció ejerciendo este cargo al menos entre los años 1617 y 1649 26.

En un expediente de información y licencia de pasajero a Indias de 1617 ya aparece Sologuren como contador de la Real Hacienda de Santa Fe (Nuevo Reino de Granada) con su mujer Juana Ochoa de Olariaga, con su hija Dionisia María de Sologuren, y con los siguientes criados, todos con destino al Nuevo Reino de Granada:
-García de Quemada, hijo de Alonso de Quemada y de Elvira de
Bedoya, y su mujer Ana Maldonado, hija de Leonis Alvarez
Maldonado y de Francisca Jiménez, vecinos de Jerez de la
Frontera.

-Alonso Muñoz de Piedrola, natural de Linares, hijo de Juan
Díaz Muñoz y de Mayor Díaz, y su mujer Luisa Maldonado,
natural de Sevilla, hija de Andrés García y de Lucía de
Torres.

-Bartolomé Franco, natural y vecino de Madrid, hijo de
Pedro Franco y de María de Padilla.

-Licenciado Alonso Fernández Maldonado, natural de Salamanca
y vecino de Sanlúcar de Barrameda, hijo de Alonso Hernández
Maldonado y de Isabel Sánchez, y su mujer María Yáñez,
natural y vecina de Sanlúcar de Barrameda.

-Inés de Quemada27

Además de ser oficial y contador fue propuesto en 1622 para gobernador tanto por el Cabildo de Muso como por el de Nuestra Señora de la Palma, del mismo reino de Nueva Granada, en ambos casos en relación con la explotación de minas (de esmeralda la primera, de plata y cobre la segunda)28.

Francisco de Zabala era natural de Portugalete y se estableció en Santiago de Chile, alcanzando el grado de capitán. Era hijo de Martín Pérez de Zabala, posible propietario de navíos, y María García de Capetillo y casó con Antonia de Olalde en Portugalete hacía 1612-1613. Convivió con su mujer 3 años hasta que embarcó para Indias y tuvo dos hijos con ella: Francisco y Antonia. Su hijo también emigró a Indias hacía 1633 y estuvo en Potosí (Bolivia). Su hija en cambio se casó en Portugalete y allí se quedó, como su madre, cosa no tan habitual en los casos de emigrantes a América en esta época. Deja por herederos del remanente de sus bienes, derechos y acciones a sus dos hijos, aunque a su hija deja la mejora en el tercio y remanente del quinto de sus bienes que le concede el derecho. Además Francisco de Zabala padre era hermano de la Tercera Orden Franciscana. En su testamento cerrado de 1647 declara tener por bienes una “memoria de mercaderías de ropa que tengo en mi casa y en una tienda, puesto en ella un mozo que se llama Joan de Caycedo” que valora en 5.000 o 6.000 pesos, de la que se han vendido unos 200 pesos. Además declara como bienes un negro llamado Alexandro, casta Angola de 28 años, y una negra llamada Isabel, que compró al capitán Luis de Aranda Baldivia por escritura ante el alférez Pedro Vélez, escribano público. Manda que cuando fallezca, ésta última pase a ser posesión de Joan Baptista de Amesquita con el cargo con que él la compró, porque su precio de 150 pesos de plata cubre lo que le prestó el alférez. Se comprueba la consideración de los esclavos como bienes materiales casi equiparables a objetos29.

Domingo de Salazar era natural del Valle de Gordejuela, e hijo de Juan de Salazar y de María Simón de Orrantia, y residió en el pueblo de Livitaca, provincia de Chunvivilca, cerca de Cuzco, en los reinos del Perú. Tenía otro hermano, Juan, que al parecer también estuvo un tiempo en las Indias, aunque finalmente se estableció y falleció en Cádiz30. Ambos hermanos establecieron antes de su fallecimiento memorias y obras pías garantizadas por rentas obtenidas de la inversión de importantes cantidades y también por juros, especialmente sobre las salinas de Zamora y Castilla, de las que nombraron patrona a su hermana María Alonsa de Salázar, a quien sucedió su hijo y sobrino de los hermanos Juan de Larrea y Salazar y después posiblemente su hermano Antonio de Larrea y Salazar31. Tenemos más información sobre Domingo de Salazar que hizo testamento en 1634 y añadió un codicilo en 1638 falleciendo después en Livitaca o Cuzco. Según el testamento manda:

Primero que se den 1.000 pesos de a ocho reales a su hermana María Alonsa de Salázar, residente en Gordejuela, y en caso de haber fallecido ella, se repartan a partes iguales entre sus hijos, para ayuda a su sustento.

Otros 1.000 pesos a su otra hermana Catalina para que se case si no lo fuera o tome estado de religiosa o para ayuda a su sustento.

400 al convento de San Andrés de Gordejuela y sus religiosas

A sus hijos naturales declarados habidos en mujeres solteras como lo era él: Tomás de Salazar, Antonio de Salazar, Vicente de Salazar Andrés García de Salazar, María de Salazar y Josephe de Salazar, que dice haber criado y alimentado . Y enseñándoles a leer, escribir y contar y buena crianza en el colegio de la Compañía de Jesús de la ciudad de Cuzco ha gastado más de 3.000 pesos con Andrés, Antonio y Tomás, y con Vicente también gastó enseñándole a leer. Los otros dos, hembra y varón, que son de una madre, son pequeños de edad.

Además de esto casó a Vicente con María de Salas y le dio 1.300 pesos en reales y 150 carneros que valdrían 600 pesos y 150 vacas que valdrían 500 pesos y un sitio de estancia en la pampa de Soella, término de este pueblo de Livitaca de la provincia de Chunbivilcas.

A Antonio y Tomás, hijos de una madre ya difunta, les ha dado una estancia en los términos de Livitaca llamada Elallagua y otra llamada Callanga con 150 cabezas de ganado vacuno, 700 ovejas de Castilla y 10 o 12 yeguas, 2 mulas pequeñas y 1 burro y 2 casas de vivienda, corral y pertrechos de casa para que los gocen como buenos hermanos por iguales partes.

A Andres García de Salazar 1.000 pesos de a 8 reales en ganados.

A María y a Josephe de Salazar 1.000 pesos de a 8 reales y no se les han de entregar hasta que tengan 20 años cada uno y hasta entonces podrán poner en renta los 1.000 y con lo que rentaren se enseñe a leer y escribir a Josephe, con la discriminación de sexo propia de la época, y cuando tengan la edad la plata se les dé en ganados.

Si fallece alguno de sus hijos sin hijos legítimos es su voluntad que lo mandado lo hereden entre los hermanos de la misma madre y no las madres y si mueren más que se reparta a partes iguales entre los que quedan.

Establece que ninguno de sus hijos se pueda casar con negra ni mulata ni mujer ni hombre que toque a esta raza, ni tampoco con india ni chola y si alguno lo hiciere se le quite lo que le ha dado y lo repartan los demás, prueba de la segregación y discriminación racial existente. Lo mismo si alguno de ellos emprendiera pleito contra lo establecido en el testamento. Para ello alude al fuero de Vizcaya y a no tener heredero forzoso.

Le adeudan además 23.000 pesos diferentes personas. Tiene además 1 cadena de oro que valdrá más de 800 pesos, 1 esclavo negro, 8 mulas y machos, 17 platillos de plata y otros muchos objetos.

Lo que queda de sus bienes y hacienda que se reduzca a plata y se lleve al valle de Gordejuela para que en la iglesia de San Juan de Molinar se funde e instituya una capellanía con 6.000 pesos puestos en renta a 20.000 el millar (interés del 5%). Otros 6.000 se ponen a la misma renta, es decir una renta anual de 300 pesos a dividir entre: 200 para que todos los años con ellos se case una doncella pobre huérfana o dos o lo que alcanzare. Con otros 50 pesos si fuera pobre el capellán de la capellanía se le enseñe a leer, escribir, contar y estudiar para servir la capellanía y con los otros 50 se traiga al valle de Gordejuela un maestro de escuela de muchachos para que enseñe a leer, escribir y contar a los muchachos más pobres y huérfanos del valle, nueva prueba de discriminación de sexo. El patrón de la capellanía ha de ser el hijo mayor de su hermana María Alonsa de Salazar y si no los hubiere de la otra hermana. Nombra entre sus albaceas a Francisco de Carranza y Urrutia, que está al presente en el asiento y minas de Caylloma32.

Juan Antonio de Landaverde era hijo de Juan de Landaverde y María de Villarreal. Su padre era comerciante y llegó a desempeñar los cargos de fiel del Consulado de Bilbao en 1616-1617 y Síndico Procurador General de la villa de Bilbao en 1624 33. En 1636 estaba ya en América, al igual que su hermano Juan Bautista, y representados por su hermano Pedro reclamaban todos como herederos de sus padres los réditos de dos juros de ocho mil y doce mil ducados de principal situados sobre las alcabalas de la ciudad de Sevilla, justamente dos años después de pleitear con Domingo de Arexmendi, procurador, como curador y defensor de los bienes de Juan Antonio y Juan Bautista de Landaverde, sobre la administración de los expresados bienes34.. En 1644 Pedro de Landaverde otorga escritura de poder por sí y en nombre de sus hermanos Juan Antonio, Juan Bautista y Nicolás, residentes en Indias, Nápoles y Castilla, Antonio de Fuica, por sí y en nombre de María Jacinta de Landaverde, su mujer, María de Landaverde, como poderhabiente de José de Landaverde, residente en Cádiz, y María Antonia de Anguiz, como abadesa del convento de la Cruz de Bilbao, todos herederos de Juan de Landaverde y María de Villarreal.
El citado poder es otorgado en favor de Pedro de Villarreal, Veedor, vecino de la ciudad de Sevilla, para que venda, ceda o traspase un juro de un cuento quinientos treinta y siete mil quinientos (1.537.500) maravedís de principal y setenta y seis mil ochocientos y setenta y cinco (76.875 ) maravedís de renta anual, situado sobre las alcabalas de la ciudad de Sevilla35. En 1644 Juan Antonio de Landaverde, ya caballero de la Orden de Calatrava, es hecho preso durante un tiempo por el Gobernador de Cartagena de Indias, Luis Fernández de Córdoba, por un altercado a estocadas con los criados de Bernardino de Prado Beltrán de Guebara, oidor y alcalde de corte en la Real Audiencia de Santa Fe (de Bogotá). A raíz de ello y de otras situaciones Landaverde empieza a quejarse al rey de una enemistad, persecución y maltrato por parte del gobernador hacia su persona36.

Años después Landaverde es nombrado alcalde mayor en Bogotá y Corregidor de Mariquita (Tocaima e Ibagué) en Colombia, cargo en el que permanece hasta 1664, pero sigue quejándose de la persecución y el maltrato de que es objeto en este caso por parte del Presidente de la Audiencia de Santa Fe de Bogota, Dionisio Pérez Manrique, lo cual es confirmado y ratificado por el Visitador General de la Audiencia, Juan Cornejo, quien expone las vejaciones que el presidente de la misma ha hecho al corregidor de Mariquita, Juan Antonio de Landaverde por haberle hospedado en la ciudad de Honda. Además denuncia en general que: “Tantas han sido las molestias y vexaciones que el Presidente Don Dionisio Pérez Manrique ha hecho a todos aquellos que no an querido condescender a la aprobacion de su echo en el despojo que hizo de la Visita y Papeles y Autos de ella, que no puedo dejar de dar cuenta con especialidad, y en carta aparte a V.M. de esta violençia y tirania que con tantos a usado para que se sirva de tenerlo entendido. Y especialmente a Don Juan Antonio de Landaverde Corregidor de Mariquita, Cavallero de la Orden de Calatrava, porque me hospedó en la Villa de Honda y me dispuso el avio necesario para mi viaje para navegar el Rio, se le han echo las mayores vejaçiones que es imaginable”37 .

Sebastián de Urdanegui, vecino de Bilbao, presenta en 1626 una información de filiación y genealogía en nombre de su hijo natural, del mismo nombre, residente en la ciudad de Propriá de las Indias (Noreste de Brasil)38. Parece ser que el padre era sombrerero, al igual que otro medio hermano homónimo y legítimo nacido seguramente del matrimonio del padre con María Sánchez de Lezama y vecino de Bilbao. El padre llegó a pleitear en 1621 en la Sala de Vizcaya de la Chancillería de Valladolid con la Compañía de Jesús por la posesión de una casa, una huerta y 800 ducados39. Su hijo natural hizo carrera en América llegando a ser nombrado Alguacil Mayor de Trujillo (Perú) en 1661, después de la renuncia de su antecesor don Juan Roldán Dávila. Este cargo tenía unos emolumentos de 5.000 pesos de reales de a ocho anuales, aunque debía pagar el primer año de ejercicio una media anata de un tercio a la Hacienda Real (1.667 pesos)40.

Diego Pérez de Arandia Zubiete era hijo de Diego Perez de Arandia Mendíbil y Polonia de Zubiete. Nació en Lacabex, Güeñes, en el año 1635, de donde procedía la familia de su padre, aunque su madre era oriunda de Gordejuela. Su madre, siendo ya viuda, presentó en 1654 una información de hidalguía y limpieza de sangre ante el Alcalde y Juez Ordinario del concejo de Gueñes de su hijo Diego, sin duda con objeto de facilitar su desplazamiento a Indias, aunque el padre le había mejorado en su testamento en el tercio y remanente del quinto a su hijo41. Ése último se estableció en la Ciudad de los Reyes o Lima (Perú) y mantuvo una correspondencia continua con su madre y hermanas hasta casi su muerte42.. Además remitió en ocasiones también cantidades de dinero, como 1.150 pesos de a 8 reales de plata a su madre para socorro de sus necesidades y otras cosas (compra de la casa para vivienda), o en 1673 en que remitió 50 pesos de plata a su hermana María Perez de Arandia, casada con Francisco Pérez de Alecha, a través de su madre Polonia de Zubiete. En 1675 su madre testó nombrándole heredero universal43.

En 1683-84 obtuvo el título de caballero de la Orden de Santiago, con lo que consiguió escalar un peldaño más en el escalafón de la nobleza44. Contrajo matrimonio con Josefa Vázquez de Velasco Salazar, nacida en Quito, hija de Ángela de Salazar Usategui y del doctor Pedro Vázquez de Velasco Esparza, que había sido Fiscal de la Real Audiencia de Santiago de Guatemala, oidor de la Audiencia de la Ciudad de los Reyes en Perú, Presidente de la Audiencia de Quito y Presidente de la Audiencia de la Plata, además de otras mercedes reales obtenidas. En el momento de su matrimonio en 1685 declaraba poseer un capital de más de 120.000 pesos, de ellos 30.000 aportados en dote al matrimonio. Diego Pérez de Arandia falleció en la Ciudad de los Reyes en diciembre de 1706. De su matrimonio nació su hija María Josefa Paula de Arandia Vazquez de Velasco en 1689, quien a su vez casó en 1713 con Domingo Martín de Gortazar Guendica, Caballero de la Orden de Calatrava, hijo de Alejo de Gortázar y Villela y María de Guendica e Izaguirre, desarrollándose todos estos acontecimientos en la Ciudad de los Reyes45. Estos últimos heredaron de Diego Pérez de Arandia, a través de su hija, sobre todo la casa torre de «Ybarra» y sus pertenecidos, sita en Lacabex, Güeñes, y con el tiempo parece que volvieron a establecerse en Bilbao, en donde había nacido el marido y fundaron un vínculo o mayorazgo con sus bienes46.

Domingo de Ybarra Sertucha era originario de la anteiglesia de Górliz y se estableció en el territorio de la actual Argentina, viviendo primero en Potosí (hoy Bolivia), luego en Jujuy y en la ciudad de Trinidad Puerto de Buenos Aires, que es como era conocida en el siglo XVII la actual ciudad de Buenos Aires. Todo este territorio formaba entonces parte del virreinato del Perú. Alcanzó el grado de capitán y contrajo matrimonio con Elvira Flores de Quiñones, natural de la ciudad de La Plata, la cual había enviudado de un primer matrimonio en Potosí, con el que había tenido una hija que también había fallecido. Además fue nombrado por Real Provisión Regidor de la ciudad de Trinidad Puerto de Buenos Aires, aunque después de entregar 732 reales y medio en que se le había rematado el cargo que le diera el virrey del Perú, Marqués de Guadalcázar. En 1628 los dos esposos ordenan redactar un testamento conjunto en el que destacan como datos más reseñables: 1) Las limosnas dadas a algunos indios, especialmente 250 pesos de a ocho reales a los indios que habitan en el valle de Miculpaya “a partes igual, por el amor y voluntad que se les tiene para ayuda de vestido y para sus necesidades” 2) 6.000 pesos para María de Ybarra, huérfana y pobre criada por ellos en su casa y que han casado con Juan de Venero, para el sustento de dicho matrimonio. 3) 3.000 pesos a Magdalena de Ybarra, hija del doctor Lucas de Ybarra, hermano de Domingo, para que pueda profesar de monja en el convento de Santa Clara de Córdoba (seguramente de Argentina) y si no para su matrimonio. 4) 300 pesos de renta anual para una capellanía en la villa de Ataun (Gipuzkoa) en memoria y para misas por las almas del primer marido de Elvira Flores de Quiñones, Pedro Martínez de Jarrieta y sus parientes, como ha de serlo el capellán. 5) 300 pesos de renta anual para que se casen dos huérfanas preferéntemente parientes también de Jarrieta, 150 pesos a cada una. 6) 4.000 pesos para la propia Elvira Flores para sus gastos y para darlos como limosna a quien quisiere. 7) Que se libere a una esclava llamada Felipa después de su fallecimiento. 8) Otra renta anual de 300 pesos para fundar una capellanía en el valle de Tarija (Bolivia) o en otra parte que le pareciere al heredero. 9) 50 pesos anuales para el hospital de Tarija u otro. 10) La esposa posee de su anterior matrimonio y por fallecimiento de su hija una chacara (chacra) llamada de Misquepaya y una estancia llamada de Tanabreque. 11) 15.800 pesos que trajo el marido al matrimonio hacia 1600-1601. 12) Fundan otra capellanía con 300 pesos de renta anual en Górliz. 13) 200 pesos de renta anual para pagar a un maestro de escuela que enseñe a leer, escribir y contar con toda la doctrina cristiana a los muchachos de 3 leguas alrededor de la villa de Plencia. 14) 100 pesos de renta anual para el hospital de Plencia. 15) 200 pesos anuales para comprar trigo para los pobres 16) Instituye un mayorazgo y patronazgo en su hermano Martín de Ybarra y en sus hijos y sucesores. 16) Fundan un colegio en la universidad de Salamanca que ha de tener 12 colegiales (8 de canones y leyes y 4 de filosofía y lo demás hasta teología) con 6 criados y 2 familiares. Han de ser todos naturales de la anteiglesia de Górliz y serán preferidos los hijos de las casas de Ybarra, Landaida y Sarachaga y si no se puede completar el número que sean del señorío de Vizcaya y no de otra parte y dando información de su limpieza. La renta anual para el colegio será de 2.000 pesos., incluyendo en ellos 200 pesos de renta anual para una capellanía. El colegio se ha llamar colegio de Ybarra 17) Diversas cantidades entregadas a familiares (especialmente a sus hermanos Martín, Juan y el doctor Lucas de Ybarra). 18) Declaran haber hecho varios envíos de miles de pesos a España, totalizando más de 200.000 pesos. 19) Además quedan por cobrar importantes cantidades que se les adeudan. 20) Entre los bienes muebles que declaran poseer figuran: 11 carretas con 64 bueyes, 46 esclavos negros chicos y grandes, hembras y machos, y uno en poder del general don Pedro de Cabrera en la ciudad de Córdoba47.

Tomás Bazán era originario de Elorrio. Era hijo y heredero de Cristóbal Bazán, escribano público de la villa, y de María de Aguirre, al parecer segunda mujer de su padre. Eran propietarios de bastantes bienes en Elorrio, pero a pesar de ello el hijo se trasladó primero a Sevilla y se dedicó a la navegación alcanzando el grado de capitán y estableciéndose posteriormente en Tierra Firme y en concreto en Cartagena de Indias. De hecho allí fue nombrado maestre de plata del galeón capitana que primero fue el nombrado “Nuestra Señora de la Purificación” y después el nuevo nombrado “Nuestra Señora de Atocha”, y pagador de la armada de la escuadra del capitán y gobernador Diego de Medina. Además contrajo matrimonio con Francisca Bautista Bohórquez, vecina de dicha ciudad, hija del capitán Rafael Bautista y de Francisca Bohórquez, residiendo ambos en casa de sus suegros. Tomás Bazán fue asesinado en Panamá, al parecer en Portobelo, en donde se hallaba por haber formado una compañía con el también capitán Juan Lizer, que al parecer no debía resultar muy boyante, pues dejó deudas. Sin embargo, años después la viuda promovía autos y diligencias a través del Gobernador de Cartagena de Indias para averiguar «con qué licencia y de qué modo se han introducido muchos vecinos del Sinú a poblar y reducir indios en la provincia de Urabá, sobre los cuales ella tiene título de conquistadora y pacificadora, con los privilegios inherentes a dicho título, y donde tiene fundado el pueblo de San Sebastián de Urabá»48. No obstante, dos o tres años después del fallecimiento del capitán Tomás Bazán, es decir en 1664 se le reclamaba a su viuda por parte de la Audiencia de la Casa de Contratación de Sevilla la cantidad de 219.971 maravedís de plata que había dejado a deber de su alcance como pagador que fue del navío “Nuestra Señora de Atocha”. Para ello se intentó un embargo de los bienes que quedaran de Tomás Bazán en manos de su viuda y su hija de 4 años de edad. Pero este embargo no pudo llevarse a cabo, porque los bienes que quedaban era propiedad y privativos de su esposa, ya que estaban formados por la dote aportada por ella y las arras entregadas a ella por el capitán. La dote era de un valor de 16.160 pesos de a ocho reales, 14.000 de ellos en 3.500 doblones y el resto en las personas de esclavos para su servicio, y el marido aportó en arras 4.000 pesos. Entre los esclavos se citan: una negra de 26 años, una criolla de 23 años, una negrita de 10 a 11 años, otra negrita de 9 años, una negra criolla de 30 años, aunque luego hay una tasación con una relación de esclavos algo diferente49.

Además de en América, se procedió contra sus bienes en Elorrio por deudas mediante concurso de acreedores, dando lugar al remate de diversas propiedades: varias tierras y huertas, robledal y castañal, varias casas50.

Pedro de Arteta Villabaso era natural de Múgica y Maruri, aunque oficialmente residente en Madrid y al mismo tiempo era Secretario de la Inquisición en México en 1662, año en que su padre Francisco de Arteta, vecino de Ibarruri y de Bilbao, mercader y arrendatario de impuestos, daba una información de limpieza de sangre, genealogía y vizcanía con el fin de acreditar tales datos en dicha ciudad51. Posiblemente dos años antes había presentado el propio Pedro otra información similar pretendiendo obtener un cargo de oficial del Tribunal de la Inquisición de Logroño52. Una vez establecido en Mexico contrajo matrimonio en 1667 con Catalina González de Manjarrés León, natural de Guadalajara (México), siendo entonces notario del secreto del Tribunal de la Inquisición de México, probablemente el mismo cargo anterior con otra denominación. Su propia esposa tuvo que presentar a su vez una información genealógica para contraer matrimonio con él, seguramente por tratarse de un cargo de la Inquisición53.

Tomás Manuel de Turpín Maribi residía en Cádiz en 1733, año en que su hermano José, vecino de Basigo de Baquio, dio en su nombre una información de hidalguía y limpieza de sangre para poder matricularse de carrerista y embarcar a Indias54. Los dos eran hijos de Domingo de Turpín Gárate y Ana María de Maribi Mugaguren. El padre y sus hermanos Juan, Angela y María San Juan eran naturales de Nantes (Francia) y habían presentado en 1680 una probanza de hidalguía y limpieza de sangre para avecindarse en el Señorío de Vizcaya y la villa de Bilbao55. Sus padres pleitearon con el hermano de la madre, Bartolomé de Maribi Mugaguren, residente en la ciudad de Mexico, por la herencia del vínculo y mayorazgo de «Larrineta», frutos, rentas y demás bienes que quedaron por fallecimiento de Francisco de Maribi, padre de los litigantes56. Parece ser que Tomás de Turpín emigró en 1733 como criado de Juan Domingo Garay, mercader y cargador, vecino de Cádiz, a La Habana, Cuba 57. Un sobrino, Manuel Tomás de Turpín Aguirre, llegó a guardamarina y tuvo que realizar una nueva información de genealogía y limpieza de sangre58.

En 1734 Domingo de Bildosola, Alcalde y Juez Ordinario de Villaro, solicita una información de genealogía, nobleza, vizcainía y limpieza de sangre en nombre de Agustín, Jacinta y Antonia de Bildosola Aldecoa, naturales de Villaro y residente el primero en Sonora (México), reino de Indias. Parece ser que Agustín siguió en América la carrera de las armas y llegó a ser sargento mayor y gobernador de Sinaloa (México). Mantuvo en 1752 un pleito contra Pedro Jácome Ynduz, vecino de Sonora, sobre haber rescatado éste con fraude y engaño unas perlas de don Cipriano Neihutza, indio principal de la Pimería Alta y capitán general de ella. Al que respondió el demandado contra él sobre daños, atracos y menoscabos en la causa sobre el rescate de las perlas del indio don Cipriano. En cualquier caso en un determinado momento el virrey de Nueva España separó a Agustín de Bildósola del gobierno de Sinaloa59.

Juan de Madariaga, vecino del valle de Ceberio, promueve autos en 1746 por sí y en nombre de su hijo Martín, residente en la ciudad de Sevilla, para que se le reciba información de nobleza, naturaleza y vizcainía de éste último, para poder embarcarse hacia los Reinos de Indias, lo que renueva 5 años después además como su administrador60. Ese mismo año Martín tramita un expediente de información y licencia de pasajero a Indias en compañía de su criado Estevan Trifol, natural de Treguajantes (Calahorra), concretamente a Veracruz. Aparece calificado con la profesión de mercader61. Siete años después tramita como mercader y factor otro expediente de información y licencia de pasajero a Indias con su hermano y criado Domingo de Madariaga, natural de Ceberio (Vizcaya), también a Veracruz62.

En 1752 los hermanos Jose Manuel, Agustín Domingo y Luis,de Arechaga Aguirre Vergara, naturales del Señorío de Vizcaya, ausentes en Ciudad de Mexico, Veracruz y Chile respectivamente, presentan un expediente de genealogía y limpieza de sangre63. El primero de ellos, José Manuel, había promovido en 1729 un expediente de información y licencia de pasajero a Indias, siendo vecino de Cádiz, aunque natural de Bilbao. Iba acompañado de dos criados: Antonio Rodríguez, natural de Pontevedra, y Juan Azensio, natural de Chiclana y el destino era Nueva España. En él declaraba que su profesión era la de mercader y que deseaba dedicarse a actividades de comercio y mercadurías64. Unos años después, en 1742, su hermano Agustín Domingo promueve un expediente similar, también siendo vecino de Cádiz, con su criado Patricio Venegas, natural de la Ciudad de México, y con destino también a Nueva España, aunque en este caso a Veracruz. Él también se presenta como mercader, aunque algo después aparece como maestre y apoderado del paquebote francés “San Juan Bautista” en ruta hacia Nueva España y como maestre de la nao “San Juan” procedente de Veracruz y San Juan de Ulúa65. Sobre el tercero no hemos localizado más información.

Todos ellos eran hijos de Manuel Tomás de Arechaga y María Ventura de Aguirre Vergara, que habían contraído matrimonio en 1691. El padre era también mercader o comerciante. De hecho desempeñó el cargo de Cónsul del Consulado de Bilbao en 1705, 1706 y 1719, siendo en el primero Cónsul del derecho de la avería. Además fue Sindico Procurador General de la villa de Bilbao en 1707-170866.

Fernando Antonio de Echeandía Saloa era mercader y vecino de Cádiz en 1760, aunque era natural de Durango. Tenía entonces 22 años y obtiene una licencia de pasajero a Indias junto con su criado y seguramente hermano Miguel de Echeandía, natural de Durango, y Juan Miguel de Echegoyen, natural del lugar de Ervetea [Elvetea] (Elbete, Baztán, Navarra), ambos de 16 años. Su destino era Cartagena de Indias. Estaba habilitado para navegar y comerciar a Indias y lo hacía en la fragata “San Fernando”, alias “El Aguila” consignando diferentes mercaderías67. Otro hermano, Francisco, también se estableció en América, como da entender un expediente de genealogía de todos los hermanos iniciado en 177168. Sin duda el que mayor éxito social y carrera consiguió fue Fernando, a juzgar por la información dejada en el Archivo General de Indias. Así desempeñó varios cargos. En 1781 era corregidor de Chimbo y Guaranda (Ecuador), aunque al parecer solicitaba otros corregimientos69. En 1788-1789 era teniente coronel de las Milicias de Pardos de Guayaquil (Ecuador) 70. En 1791 obtenía una nueva licencia de pasajero a Indias siendo ya tesorero del ejército y Real Hacienda de la Provincia de Caracas. Iba entonces acompañado de su mujer Bárbara de Valencia, aunque esta tuvo que embarcar más tarde por enfermedad, cuatro hijos, y sus criados Manuel de Minaur, natural de Quijano en las montañas de Santander de 21 años y José de Arreche, natural de San Sebastián, de 30 años, a La Guaira (Venezuela) en el bergantín “El Buen Jesús“71. En 1794 era ya tesorero general del ejército y ministro de la Real Hacienda y solicitaba el pase al Regimiento de Cantabria, de guarnición en Puerto Rico, de su hijo Juan José Echeandía, subteniente y cadete graduado del de Caracas (Batallón Veterano), que antes lo había sido en el Regimiento de Infantería de la Princesa72. Finalmente en 1799 tramitaba un nuevo expediente de información y licencia de pasajero a Indias con su hijo Manuel Echeandía, a Cumaná (Venezuela) en la corbeta “San Telmo”. Entonces figuraba nuevamente como tesorero de las Cajas Reales de Caracas73.

José de Perón y Yandiola, vecino de Güeñes, y sus hijos José, Domingo, Juan Manuel, Miguel y Juan Antonio, residentes en Madrid, tramitan en 1761 un expediente de vizcainía, para ciertas causas que litigan ante las justicias de Güeñes, Llodio y Madrid. Obtienen 10 años después una Real Provisión de vizcainía En 1802 el padre hace una petición de información de nobleza de Domingo de Perón Zabálburu, habilitado en primeras letras, para reunirse en Zacatecas (México) con su hermano José. Ese mismo año Domingo solicita expediente de información y licencia de pasajero a Indias, en concreto a Campeche (México), en la corbeta “San José”, alias “La Feliz”. En 1804 es José Antonio de Sasia, natural y vecino de Güeñes, hijo de Antonio de Sasia y de María Cruz de Castaño, quien solicita licencia de embarque para pasar a Veracruz, llamado por Domingo de Perón, establecido en Zacatecas con compañía de comercio74.

Martín Antonio de Leguina, mercader, factor, vecino de Cádiz presenta en 1766 un expediente de información y licencia de pasajero a Indias con sus criados Nicolás de Goiri, natural de Deusto, y Juan José de Palacios, natural de Gordejuela y con destino a Cartagena de Indias (Colombia)75. Al año siguiente su padre Antonio Leguina Castillo, natural y residente en Deusto, y su hijo Martín Antonio Leguina Loroño, natural de Deusto y ausente en Indias, promueven un expediente de genealogía y limpieza de sangre, que en 1778-79 se renueva y amplía al resto de sus hijos: José, Juan Domingo, Juan y Maria Agustina de Leguina Loroño, de los cuales es administrador de sus bienes. La razón de esta solicitud de vizcainía es porque sus hijos se dedican al comercio y la navegación y necesitarán justificar su origen. Se llega a obtener una Real Provisión76. Nuevamente en 1789-1790 Martín Antonio debe presentar unas informaciones genealógicas para apoyar su pretensión de obtener un cargo de oficial en el Tribunal de la Inquisición de Cartagena de Indias, donde se halla plenamente establecido. Además debe incluir en ellas también a su mujer Josefa Teresa López de Tagle y Madariaga, natural de Cartagena de Indias77.

José del Campo Soberrón (30 de julio de 1726-24 de septiembre de 1782) era hijo de Gregorio del Campo Castaños y de María Soberrón y Larrea. Llegó a Nueva España en 1745. Fue vecino del real de minas de Santiago de Mapimí, donde luchó contra los indios cocoyome y se convirtió en minero. Gobernador interino de Nueva Vizcaya (1761-1762). teniente capitán de la Santa Hermandad (1759), teniente general de Durango en México (1762), alcalde de San Pedro de Galdames (1765), regidor mayor y síndico de la misma localidad (1768), teniente de gobernador y gobernador interino de Nueva Vizcaya (1767-1768), y benemérito de la Real Sociedad Bascongada de los amigos del País (1776). Fue nombrado I conde del Valle de Súchil en 1766 por el rey Carlos III. El nombre de Suchil hace referencia a la antigua localidad de Súchil en Nueva Vizcaya, actualmente estado de Durango (México). Casó el 15 de agosto de 1752, en la capilla del Real de Avino, con Isabel de Eranzo y Ruiz, criolla hija del minero Esteban de Eranzo, natural de Villabona, Guipúzcoa, y de Leogarda Ruiz, de Somocurso78 .

Junto con su hermana Catalina solicitan en 1767-1768 a través del marido de esta última, Juan de Yandiola, una información de genealogía, vizcainía, limpieza de sangre y nobleza. Ambos son originarios del concejo de Galdames, aunque el primero reside entonces en Durango, Nueva España. Los dos eran sobrinos de José de Loizaga Castaños, tesorero que había sido de Su Majestad en la Santa Cruzada de la ciudad de Arequipa (Perú) y Alcalde y Juez Ordinario del concejo de Galdames en 1739, quien había pagado la enseñanza dada por Fray Domingo Burgo, religioso de la orden de Santo Domingo y cura servidor en la parroquial de «San Esteban» del concejo de Galdames a José. Este tío acumuló al parecer una gran fortuna y se dedicó a los censos y prestamos, dejando a su muerte un importante legado de obras pías y capellanías. José del Campo fue elegido Alcalde de Galdames en 1-1-1765 y en 1-1-1768 Regidor mayor síndico procurador para todo el año a pesar de vivir en México, además de otros cargos similares desempeñados por sus antepasados79.

En 1775-76 José del Campo Soberrón y Larrea, siendo aún gobernador interino de Nueva Vizcaya (México) solicitaba nada menos que un título de Castilla para ascender en la nobleza. Lo que consiguió poco después obteniendo el título de Conde del Valle de Suchil. Lo curioso es que dos años después se le expidió una Real Provisión de vizcainía siendo ya teniente gobernador y capitán general del reino de Nueva Vizcaya (México)80 En 1784, dos años después de su muerte, obtuvo carta de sucesión su hijo primogénito José María del Campo Soberrón Eranzo (m. 1823), vecino de Durango (Nueva España) que le sucedió en 1787 como II conde del Valle de Suchil. Casó con Isabel Roig de Cevallos Villegas. ​No tuvo descendientes de este matrimonio y casó en segundas nupcias, con Guadalupe Bravo​81.

En 1769 José de Arteaga y Achutegui había recibido una Real Provisión de vizcainía mientras residía en Madrid. En 1774 el mismo, ya licenciado José de Arteaga y Achutegui, soltero, natural de Górliz, alcalde mayor de Mextitlan (Mexico), hijo de Tomás de Arteaga y Artaza y de María Micaela Achutegui e Igartua, vecinos de Górliz, presenta expediente de información y licencia de pasajero a Indias. Le acompañan sus sobrinos Joaquín de Goicoechea. y Pedro Antonio de Artaza Madariaga, de 23 y 17 años, a Nueva España. Este último sobrino recibe a petición de su padre Juan de Artaza una información de genealogía, vizcainía y limpieza de sangre para que conste ante los justicias, gobernadores y demás interesados82. Otro pariente, José de Arteaga Jauregui Achutegui, también se había establecido en Ciudad de México83

Domingo de Landa Quintana, natural de Abando, ofrece en 1777 una información de genealogía, vizcainía y limpieza de sangre con el fin de acreditar tales datos en Castilla y en cualquier otro lugar donde resida. Igualmente se menciona que es soltero, no sujeto a religión, así como que no desciende de las familias a quienes esté prohibido embarcar a Indias (judíos, moros, conversos). Información que ratifica en 1791 y 1793, para poder pasar a la Ciudad de Guatemala o Nueva Guatemala de la Asunción. En 1796 María Antonia de Urquiza, viuda, vecina de Abando, en nombre de su hijo José María de Landa, solicita que se le reciba información que acredite la soltería, libertad y buena familia que se exigen para poder ir a América. Domingo de Landa Quintana, tio paterno de José María reclama a éste para que le ayude como comerciante en Guatemala, aunque tan sólo tiene 15 años. A su vez en 1802 Pedro Francisco de Barañano, natural de Ceanuri, hijo de Marcos de Barañano, solicita licencia de embarque para pasar a México a ayudar a su pariente José María de Landa en sus negocios. Su padre era al parecer cirujano84.

En 1778 de León Félix de Achútegui, natural de Bilbao, hijo de Gregorio de Achútegui y de María Martina de Aresti, solicita licencia de embarque a Nueva España, a la compañía de su hermano Juan María de Achútegui, del comercio de aquel reino85. Al cabo de los años, en 1796, Juan Bautista de Zubiaur, vecino de Sopuerta, da una información de genealogía y vizcainía en nombre de su hijo Juan Esteban de Zubiaur Aresti, para trasladarse a México requerido por su primo León Félix de Achútegui, con el fin de asistirle en sus negocios, según aparece en la carta enviada a Gregorio de Achútegui, vecino y comerciante de Bilbao, además de propietario de barcos y Regidor Capitular de Bilbao en 1785, padre de León Félix . Asimismo se hace constar su soltería, el no hallarse sujeto a religión, ni descender de familias a quienes se prohiba embarcar a Indias. Como vemos, se repiten los modelos y esquemas de redes de parentesco en la emigración de vizcaínos a América86.

Un ejemplo paradigmático de cómo funcionaban las redes de parentesco, sobre todo entre tíos y sobrinos, aunque también en otros tipos de parentesco, y de cómo se podían encadenar nos lo proporciona el siguiente caso:

En 1789 Juana de Cigorraga, viuda de José de Alzaa, en nombre de su hijo Francisco de Alzaa Cigorraga, natural de San Andrés de Echevarría, da una información de genealogía, vizcainía y limpieza de sangre para su traslado a Veracruz en el reino de México, requerido por su tío José Antonio de Lamadrid.
Asimismo hace constar que está soltero, no sujeto a religión y que no desciende de familias a quienes esté prohibido embarcar a Indias, como prescribe la legislación vigente. Ese mismo año Francisco de Alzaa presenta un expediente de solicitud de licencia de embarque a Nueva España, a la compañía de su tío José de Lamadrid, vecino y del comercio de la ciudad de México. En 1802 el que solicita el embarque es José Ramón de Goenechea y Alzaa, natural de la anteiglesia de San Andrés de Echevarría, a Nueva España a la compañía de su primo Francisco de Alzaa, vecino y del comercio de la ciudad de Veracruz87.

Tenemos también el caso de dos primos: Domingo Manuel de Palacio y Ayerdi y Dionisio Fernando de Galíndez Palacio . El primero es hijo de José de Palacio y Amavíscar y tramita expediente de información y licencia de pasajero a Indias en 1790, a Montevideo, en concreto en el bergantín «Nuestra Señora del Carmen”. Sin embargo pasa a vivir con su tío Manuel de Palacio Amavíscar, comerciante de Santiago del Estero, que le había reclamado, para ayudarle en sus negocios88.El segundo es natural del valle de Gordejuela y solicita en 1799 información de nobleza, limpieza de sangre y vizcainía ante su Alcalde y Juez Ordinario para que pueda probar fortuna en los reinos de Indias. Y tres años después solicita licencia de embarque para pasar a Santiago del Estero (Argentina) a la compañía de su tío Manuel de Palacio. Sus padres fueron Antonio Galíndez de San Pedro y María de Palacio. El padre parece haber sido propietario rural y arrendatario del abasto de carne de Gordejuela en 1794-179689.

En 1791 Juan Bautista de Ocerin Goiti, vecino de la anteiglesia de Dima, en nombre de su hijo Juan Antonio ofrece una información ante el Alcalde y Juez Ordinario del valle de Llodio para poder pasar a La Habana. Cuatro años después el mismo Juan Bautista presenta un expediente de vizcainía de sí mismo y sus hijos Domingo y Pedro, vecinos de Dima, José Antonio, residente en Begoña, y Juan Antonio, residente en Veracruz. Ese mismo año José Antonio solicita licencia de embarque a Nueva España a la compañía de su hermano Juan Bautista, residente en Veracruz. Y el mismo año solicita licencia de embarque Celestino de Soloeta y Echevarría, natural de la anteiglesia de Yurre, hijo de Juan de Soloeta, y de Teresa Echevarría, a Nueva España, a la compañía de su pariente Juan Antonio de Ocerin, vecino y del comercio de la ciudad de Veracruz90. Aunque en ocasiones no era necesario el parentesco, como le ocurrió a José Antonio de Urcullu y Goitia, natural de Bilbao, que fue requerido a pasar a Veracruz por el antes referido comerciante José Antonio de Lamadrid sin que constara ningún vínculo familiar91.

En cambio un hermano, Juan José Eusebio de Urcullu Goitia, presentó en 1799 información de nobleza y vizcainía, para poder pasar a México a fin de ayudar a Bernardo Rafael de Goitia y Lezegui, su tío, en el despacho de la Secretaría Militar y Política de la ciudad de Veracruz. Este tenía el grado de capitán del Cuerpo de Dragones Provinciales de Tehuantepec, y era natural de León, aunque originario de Busturia, por lo que también había incoado expediente de vizcainía. Además había obtenido el hábito de caballero y la secretaría de Intendencia de la misma provincia, aunque en 1800 solicitó un destino en Hacienda. El padre de los Urcullu Goitia, Ramón Antonio de Urcullu, había sido comerciante y propietario de barcos92

María Elena de Acha, natural de Llodio, vecina de Baracaldo, en nombre de sus hijos Diego Francisco y Lorenzo María de Unzaga Acha, residente en Indias, promueve autos en 1793 para que que se le facilite una copia de la información de genealogía, nobleza y limpieza de sangre dada por su marido, ya fallecido, Juan Antonio de Unzaga Esnarrizaga. Éste último era originario del valle de Oquendo, residente en Baracaldo, y había presentado en 1757 información de genealogía, nobleza y limpieza de sangre para avecindarse en el Señorío de Vizcaya y en 1780 había solicitado “ser agraciado fiscalmente” por una máquina de adelgazar hierro y fabricación de clavazón que había construido. Además era comerciante y arrendatario de ferrería. Tras su muerte, su viuda en 1784 había recibido mediante una Real Resolución la denegación del privilegio exclusivo para la fandería de cortar y adelgazar hierro para clavazón y otros productos, construida por él en Baracaldo y le ordenaban que se atuviera al Fuero en cuanto a derechos sobre carbones de montes comunes. Además se vio obligada a vender un buen número de bienes (7 casas con sus pertenecidos de Baracaldo) y solicitar concurso de acreedores para hacer frente a las deudas tras la muerte de su marido, aunque pudo conservar la propiedad y administración de las fábricas de fandería y el molino, sito en el barrio de El Regato, Baracaldo. (Testamento otorgado por Juan Antonio de Unzaga Esnarrizaga, en Baracaldo, el diecisiete de junio de 1780 ante José de Merro). En 1784 Diego Francisco de Unzaga y Acha, natural de Oquendo, hijo de Juan Antonio de Unzaga y de María Elena de Acha presenta expediente de información y licencia de pasajero a Indias, en concreto a México. En 1809 su hermano Lorenzo de Unzaga tramita un expediente de información y licencia de pasajero a Indias para pasar a Veracruz en la fragata “Nuestra Señora de Belén”, alias “El Patasco”93.

En 1803 José de Goicouria, vecino de la anteiglesia de Abando, presenta en nombre de su hijo Valentín de Goicouria Casal una información de nobleza, limpieza de sangre y vizcainía para pasar a la casa y servicio de Diego Francisco de Unzaga Goicouria, vecino y del comercio de la ciudad de La Habana. Este último es pariente, pero no está claro si es primo o tío, y es comerciante y acude a asistirle en los negocios, para lo que obtiene licencia de embarque, como ocurre años después con otro pariente: Jacinto Gabriel de Arana94 .

María de Basagoiti, viuda de Antonio de Orbe y vecina de la villa de Bilbao, presenta en 1803, en nombre de su hijo Sandalio Vicente de Orbe Basagoiti, información de limpieza de sangre y soltería, con el fin de pasar a La Habana y entrar al servicio de su tío Fernando de Orbe, vecino y del comercio de esta ciudad. El mismo año solicita licencia de embarque. Sandalio contaba entonces con tan sólo unos 14 años, prueba una vez más de la precocidad a la hora de emprender tales migraciones. El tío, Fernando de Orbe, era oficial primero o mayor de la Contaduría de la Real Factoría de Tabacos de La Habana y había obtenido en 1792 una Real Provisión de vizcainía95.

José Joaquín de Arteaga, abogado de la Chancillería de Valladolid, vecino de Bilbao, da en 1803-1804 una información de nobleza, vizcainía, estado civil y buena conducta como padre de Higinio de Arteaga Arenaza, con el fin de que pueda trasladarse a México para ejercitarse en el comercio, habiendo sido requerido por Manuel de la Bodega, oidor de la Audiencia de México. El padre había estudiado en el Colegio del Sacromonte de Granada y luego en la Universidad de Alcalá de Henares . Obtuvo el título de abogado en la Chancillería de Valladolid y el nombramiento de abogado de pobres y cárcel por el Señorío, para después ser Consultor Vitalicio del Señorío. Además había sido Fiscal en causas del Real Servicio, asesor de la judicatura interina de Contrabando, asesor del Diputado General más antiguo y sustituto o lugarteniente del Corregidor en 1789, y Síndico Procurador General del Señorío en la década final del siglo XVIII. No obstante luego pleiteó con el Señorío junto con otros por la nulidad de las elecciones del territorio de 1798. Fue además Regidor Capitular de Bilbao en 1790, y dueño de la casa y casería de “Campocoechea”, sita en Luno, contigua a la iglesia juradera de Nuestra Señora de la Antigua. A pesar de ello se ve obligado a un concurso de acreedores para pagar sus deudas en 1804 y cita entre sus bienes el vínculo de Campo con sus pertenecidos en la villa de Gernika, con una renta anual inferior a 2.500 reales, insuficiente para su manutención y exenta del derecho de sus acreedores “como alimentaria por la vinculación”. Además era propietario de la casa y casería de «Mesón» con sus pertenecidos, sita en la anteiglesia de Alonsótegui, en el barrio de Linaza96.

Un caso especial es el de Manuel de la Bodega y Mollinedo, que fue cesado en 1804 por haberse casado sin licencia real con mujer del distrito de su jurisdicción. Por el memorial de sus méritos y servicios sabemos de sus: méritos literarios en las universidades de Lima y Alcalá y servicios que ha hecho en la clase de ministro togado por el tiempo de 19 años y medio. Nació en Lima y estudió en su universidad, graduado allí de bachiller, licenciado y doctor en jurisprudencia civil y canónica y recibido de abogado en aquella Real Audiencia, pasó a España por disposición de sus padres y continuando su carrera volvió a tomar en la Universidad de Alcalá los mismos grados, hizo oposiciones a distintas cátedras de ambos derechos, desempeñando algunas y fue miembro de una de las Academias de Jurisprudencia que existían en Madrid. Sus apellidos procedían de Somorrostro y Bilbao. En 1785 solicitó licencia de embarque siendo ya oidor de la Audiencia de Guatemala, ya que fue nombrado ministro togado con plaza de oidor de la Real Audiencia de Guatemala en 1785, y lo hizo acompañado de su mujer María Catalina Merodio, y sus criados Domingo Pérez, Julián de Yela, Ana María González y Angela Cobos Martínez, a Guatemala, por vía de Honduras, en la fragata “La Bastanera”. Sirvió también la Superintendencia de la Casa de la Moneda de Guatemala. Fue promovido en 1792 a la Real Audiencia de México con plaza de Alcalde del Crimen. En 1797 tomó posesión de la plaza de oidor de la Audiencia de México. Luego fue ministro electo del Tribunal Supremo de Justicia. Y en 1813-1814 era Secretario de la Gobernación de Ultramar97.

José Andrés de Usabal, viudo de María Manuela de Larrauri, vecino de la villa de Bilbao y cirujano, presenta en 1804 información de nobleza y vizcainía , en nombre de su hijo Antonio María, para pasar a la ciudad de México, a petición de Andrés Javier de Uriarte, su tío, residente en dicha ciudad. Precisamente en relación con ello, dos años después Ramona de Oreña, vecina de la anteiglesia de Deusto, viuda de Agustín de Labroche, capitán, pleitea contra Carlos Boman, del comercio de la villa de Bilbao, y José Andrés de Usabal, vecino de dicha villa, sobre la paga de tres mil reales procedentes del pasaje de Santander a Veracruz de Antonio María de Usabal. Es muy posible que estos dos últimos fueran cuñados, ya que Boman era marido de Gertrudis de Usabal o Usabel98.

Por otra parte tenemos Andrés Javier de Uriarte y Larrasquito que era en 1758 presbítero y que había sido colegial de oposición del Colegio Real de San Ignacio en Puebla de los Ángeles, en Nueva España. Era hijo del capitán Juan Andrés de Uriarte y Amézua, natural de Ochandiano y de Juana de Larrasquito, de Puebla de los Ángeles y había nacido en la misma Puebla en 1733. En 1747 había entrado a estudiar Filosofía y otras materias en el Colegio Real de San Ignacio en Puebla de los Ángeles y también en el de San Ildefonso de la misma ciudad. Recibió el grado de Bachiller en Artes en la Real Universidad de México en 1750 y en 1757 recibió los grados de licenciado y doctor. En 1765 presentó expediente de información y licencia de pasajero a Indias, siendo desde entonces medio racionero de la iglesia catedral de la Puebla de los Angeles, para trasladarse precisamente allí 99.

En 1805 María de Lecue, mujer de Andrés de Guelalsoro, vecino de la villa de Ondárroa, ausente en Madrid, promueve expediente solicitando que se le reciba información para acreditar que su marido no está ligado por contrato con terceras personas y que no tiene ningún impedimento para partir hacia América con objeto de poder aliviar su difícil situación económica, derivada de la pérdida de varias de sus casas y embarcaciones por las tropas francesas durante la quema general que sufrió la villa de Ondárroa en el mes de agosto de 1794. Había sido capitán y propietario de los navíos “San Juan Bautista “ y “San Francisco Javier” y alcalde de Ondárroa en 1780. Ese mismo año Andrés de Guelalsoro solicita licencia de embarque para pasar a La Habana, a recoger la herencia de su tío 100.

En 1807 María de Ormaeche, viuda de Juan de Abona, vecina de la anteiglesia de Zamudio, da información de nobleza, vizcainía y limpieza de sangre de su hijo Ignacio de Abona Ormaeche, dueño de la casería infanzona de su apellido, sita en la anteiglesia de Zamudio, para pasar a las Américas. Ese mismo año Ignacio de Abona solicita licencia de embarque para pasar a Zamora, en México, a la casa de comercio de su hermano Juan Domingo de Abona y Ormaeche. El padre había sido Fiel Regidor de Zamudio en 1779. La madre, ya viuda, se había visto obligada a concurso de acreedores a su bienes en 1805101.

3. Conclusiones

De los casos analizados se deduce una imagen de bastante diversidad, máxime tratándose de un amplio periodo de más de 300 años, aunque si que pueden apuntarse algunas tendencias dominantes y repetidas.

Es indudable y lógico el gran predominio de los varones solteros frente a los casados y obviamente no hemos encontrado ningún caso de mujer soltera sola. Esto es acorde con los requisitos administrativos y los condicionantes sociales de la época. Aunque en ocasiones se transgrede la normativa, como en los casos en que se trasladan hombres casados que permanecen bastante años en América sin la compañía ni reclamación de sus mujeres.

Aparecen varios casos de hijos naturales o ilegítimos que emigran, incluso algunos de ellos hijos de personas de status social elevado, pero también aparecen en ocasiones hasta algunos hijos legítimos herederos de vínculos y mayorazgos.

Entre las profesiones hay una gran abundancia de mercaderes y comerciantes, sobre todo en los últimos siglos de la Edad Moderna, en particular el XVIII y comienzos del XIX, aunque también abundan los burócratas, militares, navegantes y profesiones liberales, además de algunos clérigos. Son más minoritarios los artesanos y más aún los campesinos, salvo aquellos que sean propietarios o hijos de propietarios acomodados y rentistas.

Es muy común en el caso de los comerciantes que los negocios se mantengan, colaboren y traspasen por parentesco entre tío y sobrino, aunque también se dan casos entre primos carnales y hermanos.

4.NOTAS

1 Otros artículos relacionados con el tema pueden verse en: ESCOBEDO MANSILLA, Ronald, ZABALLA BEASCOECHEA,Ana de y ÁLVAREZ GILA, Óscar (eds.) Emigración y Redes Sociales de los Vascos en América, Vitoria, Universidad del País Vasco, 1996, 681 págs. ISBN: 84-7585-723-X. o http://www.americanistas.es/index.php/publicaciones-de-la-aea/biblioteca/congreso-vitoria/congreso-vitoria-2c.

También en ANGULO MORALES, Alberto oord.), ALVAREZ GILA, Oscar.). Las migraciones vascas en perspectiva histórica (siglos XVI-XX). Universidad País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea.Servicio de Publicaciones, 2002, 258 págs. ISBN:978-84-8373-447-6. Además en:

GARMENDIA ARRUABARRENA, JoséGuía de vascos en el Archivo General de Indias de Sevilla. RSBAP, Delegación en Corte, Madrid, 1998.628 pp

GARRITZ RUIZ, Amaya. Los vascos en las regiones de México . Siglos XVI – XX Coordinadora general. México. U.N.A.M. 1996 6 tomos.

GOMEZ PRIETO, Julia. Balmaseda en América. Emigración, Actividades y Valores de los. Balmasedanos en el Nuevo Mundo: de 1492 a 1900. Bilbao, 2019.  ISBN: 9788409150175 ; Editorial: Julia Gómez Prieto

2 Archivo Histórico Foral de Bizkaia. (A.H.F.B). Judicial.JCR0480/043.

3 Archivo General de Indias (AGI). CONTRATACION,5792, L.1, F.46-47V.

4 AGI/26//INDIFERENTE,2082,N.65, AGI/18//CONTADURIA,1783, CONTADURIA,1686, CONTADURIA,1687, CONTADURIA,1688,/CONTADURIA,1775, AGI/22//ESCRIBANIA,567ª, AGI.PATRONATO,192,N.1,R.64, AGI/26//INDIFERENTE,1967,L.16,F.215V, AGI/26//INDIFERENTE,1967,L.16,F.165-165V.

5 A.H.F.B. Municipal. BILBAO ANTIGUA 0210/001/001, BILBAO ANTIGUA 0210/001/004.

6 Archivo General de Simancas AGS//CME,402,33, AGS//CME,401,16, AGS//CME,391,26, AGS//CME,389,30, AGS//CME,401,15

7 A.H.F.B. Municipal. BILBAO ANTIGUA 0210/001/002, BILBAO ANTIGUA 0210/001/001, JCR1408/054

8 AG.I. CONTRATACION, 473, N.5, R.2

9 A.H.F.B. Municipal. BILBAO ANTIGUA 0171/001/062

10 Archivo de la Chancillería de Valladolid. ACHV. REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 1417,1, CAJA 1533,54y1533,57, CAJA 1813,14, . CAJA 1817,71; SALA DE VIZCAYA,CAJA 4814,1 y CAJA 2056,1.

11 ARCHV//REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 1857,29

12 ARCHV//SALA DE VIZCAYA, CAJA 3088,3

13 AGI/24//INDIFERENTE,428,L.34,F.116R-116V y AGI/24//INDIFERENTE,428,L.34,F.116V-117R).

14 AGI//CONTRATACION,345A, 345A,N.8 y 341,N.2,R.2

15 A.H.F.B. Judicial. JCR0032/040

16 ARCHV//SALA DE VIZCAYA,CAJA 4350,11

17 AGI//CONTRATACION,5388,N.65

18 A.H.F.B. Familias. VILLARIAS 2679/017

19 AGI. CONTRATACION, 5268, N.2 ,R.18.

20 A.H.F.B. Familias. VILLARIAS 2680/002/015, 2679/018, 2677/018 y 2675/013

21 A.H.,F.B. Judicial. JCR1122/002, Judicial. JCR1871/021

22 A.H.F.B. Municipal. BILBAO ANTIGUA 0039/001/013; AGS. REGISTRO DE EJECUTORIAS, CAJA 1801,13

23 A.H.F.B. Judicial. JTB0200/186

24 AGI/26//INDIFERENTE,449,L.A2,F.119-119V

25 AGI//CONTRATACION,5793,L.1,F.190V-193V

26 AGI/16//CONTADURIA,1324A, 1327, 1316B, 1313, 1318, 1316A, 1320B, 1324B, 1329, 1315, 1314, 1328, 1317, 1326, 1319, 1320A, 1322, 1325, 1297, 1323, AGI/24//SANTA_FE,198,N.5 y 198,N.4

27 AGI//CONTRATACION,5354, N.2

28 AGI/24//SANTA_FE, 67, N.50, AGI/24//SANTA_FE,67, N.60

29 A.H.F.B. Judicial. JCR0938/239; AGI//CONTRATACION,427,N.1,R.6., AGI//CONTRATACION,5581, AGI//CONTRATACION,427

30 A.H.F.B Familias. VILLARIAS 2681/010, Judicial. JCR4241/006

31 A.H.F.B. Familias. VILLARIAS 2727/022 y 2641/034, Judicial. JCR0361/311 y JCR1448/060

32 AGI//CONTRATACION,411, AGI//CONTRATACION,411,N.7, AGI//CONTRATACION,470,N.1,R.5

33 A.H.F.B. Instituciones. CONSULADO 0715/001/002, Municipal. BILBAO SEGUNDA 0161/007, Municipal. BILBAO ANTIGUA 0257/001/020

34 A.H.F.B. Judicial. JCR1358/081, JCR1463/009

35 A.H.F.B. Judicial. JCR1278/045

36 AGI/24//SANTA_FE,41,R.2,N.38

37 AGI/17//CONTADURIA,1344A , AGI/24//SANTA_FE,41,R.2,N.38, SANTA_FE,200,N.15, SANTA_FE,200,N.6, A.G.I./21//ESCRIBANIA,780A, ESCRIBANIA,780B

38 A.H.F.B. Judicial.JCR0178/009

39 A.H.F.B. Judicial. JCR1226/006, JCR1119/146, JCR0733/019; ACHV SALA DE VIZCAYA, CAJA 784,1

40 AGI, LIMA,189,N.19

41 A.H.F.B. Familias. GORTAZAR 2440/019, SALAZAR 2503/001/032, SALAZAR 2503/001/035

42 A.H.F.B. Familias. GORTAZAR 2456/008

43 A.H.F.B. SALAZAR 2503/001/039 y 2503/001/040

44 Archivo Histórico Nacional AHN OM-CABALLEROS_SANTIAGO, Exp.6353, OM-EXPEDIENTILLOS, N.4976

45 A.H.F.B. Familias. GORTAZAR 2447/005

46 A.H.F.B. Familias. SALAZAR 2503/001/042, GORTAZAR 2449/002, 2440/020, 2442/001 y 2439/025

47 A.H.F.B. Judicial. JCR0045/034, JCR1732/008, JCR3587/003, Familias. NOVIA DE SALCEDO 3547/016; AGI/26//BUENOS_AIRES,2,L.5,F.200R-200V, AGI/ 26//BUENOS_AIRES,2,L.5,F.198V-200R

48 AGI//CONTRATACION,971, CONTRATACION,3762, AGI/26//PANAMA,216

49 AGI//CONTRATACION,971,N.4,R.5

50 A.H.F.B. Municipal. ELORRIO 04379, 04380, 05429, 05561

51 AH.F.B. Judicial. JCR0694/026, JCR1358/121, JCR1358/124, JCR1355/019

52 AHN, INQUISICIÓN, 1342, Exp.12

53 AHN, INQUISICIÓN, 1213, Exp.27 e INQUISICION, 1212, Exp. 8

54 A.H.F.B. Judicial. JCR0883/036.

55 A.H.F.B.Judicial. JCR0359/021, Municipal. BILBAO ANTIGUA 0384/001/010

56 A.H.F.B. Judicial. JCR0045/022, JCR0319/001.

57 AGI, CONTRATACION, 5478, N.3, R.65 y CONTRATACION, 5481, N.1, R.3

58 A.H.F.B. Administración. AJ03260/005

59 A.H.F.B. Judicial. JCR0291/026. AGI, GUADALAJARA,329 y GUADALAJARA,188

60 A.H.F.B. Judicial. JCR4340/017, JCR1642/062

61 AGI, CONTRATACION,5488,N.2,R.36

62 AGI, CONTRATACION,5495,N.3,R.29

63 A.H.F.B. Administración. AJ03256/019.

64 A.G.I. CONTRATACION,5477,N.53

65 AGI CONTRATACION,5485,N.2,R.3, CONTRATACION,1481 y CONTRATACION,2501

66 A.H.F.B. Instituciones. CONSULADO 0935/017, CONSULADO 0841/004, CONSULADO 0835/001, CONSULADO 0629/025, Judicial. JCR1168/001, JCR0317/014, Municipal. BILBAO ANTIGUA 0176/001/019

67 AGI//CONTRATACION,5504, N.201

68 A.H.F.B. Administración. AJ03298/001, AJ03298/005

69 AGI/26//QUITO, 241, N.31

70 AGS//SGU, LEG,7089,15

71 AGI/28//ARRIBADAS,516,N.4

72 AGS//SGU,LEG,7177,5

73 AGI/28//ARRIBADAS, 519, N.3.

74 ACHV, SALA DE VIZCAYA, CAJA 4964,4, REGISTRO DE VIZCAINÍAS,CAJA 14,6; A.H.F.B. Judicial. JCR2221/011; AGI, ARRIBADAS,520,N.325, INDIFERENTE,2136,N.8

75 AGI CONTRATACION,5509, N.1, R.5

76 A.H.F.B. Administración. AJ03291/010, AJ03309/004; A.CH.V. Juzgado Mayor de Vizcaya C.4531, nº 7

77 AHN INQUISICIÓN,1325, Exp.25

78 Archivo del Ministerio de JusticiaTítulos del Reyno, exp. del conde de Valle del Suchil.

BERROJALBIZ, F. y VALLEBUENO, M. Grupos vascos en la región de Durango. Joseph del Campo Soberrón y Larrea, conde del Valle del Súchil, en GARRITZ,A. (coord.), Los vascos en las regiones de México siglos xvi-xx, t. I, México, 1996; ZARATE, V.Los nobles ante la muerte en México, México, El Colegio de México,Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, 2000; TORALES,J. M. C.   Ilustrados en la Nueva España, México, Universidad Hispanoamericana UTHEA, 2001.

79 A.H.F.B. Administración AJ01423/054, Familias. VILLARIAS 2828/012, Instituciones. CONSULADO 0048/004, Judicial. JCR1185/016, JCR0916/007, JCR0326/005, JCR3090/008, Municipal. ARRIGORRIAGA 0200/001/030, GALDAMES 0107/014, GALDAMES 0106/010; ACHV SALA DE VIZCAYA,CAJA 1079,2, CAJA 2481,2 y CAJA 5584,8); (A.H.F.B. Judicial. JCR1418/022, JCR0978/004

80 AGI, GUADALAJARA,514,N.96, TITULOS_DE_CASTILLA,12,R.11; ACHV,REGISTRO DE VIZCAINÍAS,CAJA 5,19

81 DIPUTACIÓN PERMANENTE Y CONSEJO DE LA GRANDEZA DE ESPAÑA Y TÍTULOS DEL REINO. Guía de Títulos, búsqueda «VALLE DE SUCHIL, conde de». Madrid.

INSITUTO LUIS DE SALAZAR Y CASTRO,. Elenco de grandezas y títulos nobiliarios españoles ed. (2011). Ediciones de la Revista Hidalguía. pp. 1059-1060.

ORTEGA y PEREZ GALLARDO, Ricardo (1908). Historia genealógica de las familias más antiguas de México (volumen II). México: A. Carranza y Compañía. p. 34.

82 AGI,CONTRATACION,5519,N.2,R.31; ACHV, REGISTRO DE VIZCAINÍAS,CAJA 3,11 JTB0855/051

83 A.H.F.B. Judicial. JTB0867/012

84 A.H.F.B. Judicial. JCR0293, JCR0368/002, JCR1358/009, JCR0820/017, JCR0221/006 ; ACHV, SALA DE VIZCAYA,CAJA 5040,5, REGISTRO DE EJECUTORIAS,CAJA 3606,88;AGI, INDIFERENTE,2127,N.129

85 AGI, MEXICO,2493,N.72.

86 A.H.F.B. Judicial. JCR0067/013, Instituciones. CONSULADO 0847/012/017, CONSULADO 0400/072, CONSULADO 0400/156. Judicial. JCR1180/039

87 A.H.F.B, JCR1468/032; AGI, MEXICO,2493,N.85, MEXICO,2498,N.34

88 AGI, CONTRATACION,5535,N.64

89 A.H. F.B. Municipal. GORDEXOLA 0028/009, GORDEXOLA 0003/001, Administracion. AQ00862/047, Judicial. JCR0809/038 ; AGI, INDIFERENTE,2127,N.39

90A.H.F.B. Judicial. JCR0959/030; ACHV, SALA DE VIZCAYA,CAJA 5573,8;AGI, MEXICO,2496,N.90, MEXICO,2496,N.127.

91 A.H.F.B. Judicial. JCR1301/023; AGI, ARRIBADAS,516,N.294

92 A.H.F.B. Administración. AJ03359/004. Judicial. JCR4336/001, JCR2690/027. Instituciones. CONSULADO 0475/006, CONSULADO 0480/014; ACHV, SALA DE VIZCAYA,CAJA 4989,2; AGS, SGU,LEG,6989,EXP.2, SGU,LEG,6974,25 , SGU,LEG,6981,38  

93 A.H.F.B., Administración. AJ03270/005, AJ03272/009, AJ00600/025, AJ00005/004, AJ01262/108. Judicial. JCR0693/002, JCR1711/009, JCR3097/003, JCR1826/010 , JCR3456/005, JCR3463/017, JCR3107/001, JCR1190/003. Instituciones. CONSULADO 0471/001, CONSULADO 0588/015 ; AGI, ARRIBADAS,440,N.260, CONTRATACION,5527,N.1,R.34

94 A.H.F.B. Judicial. JCR0975/008; AGI, ULTRAMAR,327,N.54, INDIFERENTE,2130,N.34, INDIFERENTE,2142,N.43

95 A.H.F.B. Judicial. JCR1481/001, JCR4308/010 ; AGI, INDIFERENTE,2130,N.35, ULTRAMAR,82, ULTRAMAR,156,N.49; ACHV, SALA DE VIZCAYA,CAJA 5579,1 y REGISTRO DE VIZCAINÍAS,CAJA 12,37

96 A.H.F.B. Judicial. JCR0575/006, JCR1047/013, JCR1127/029, JCR0696/032, JCR4334/011, Administración. AJ01263/027, AJ01588/005, AJ01266/067, AJ01263/028, AJ01597/049, AJ01263/035, AJ01650/001

97 AGI, DIVERSOS,49,N.32, CONTRATACION,5528,N.1,R.30, LIMA,748,N.20; AHN, /UNIVERSIDADES,443,Exp.134, UNIVERSIDADES,70,Exp.128, UNIVERSIDADES,38,Exp.6, UNIVERSIDADES,37,Exp.73, UNIVERSIDADES,L.1148,Fol.205, UNIVERSIDADES,L.1148,Fol.187, FC-Mº JUSTICIA_MAG_JUECES,4294,Exp.1050

AGI, Lima 796; México 1642, 1644, relación de méritos del hijo de Bodega; Indiferente 872, relación de méritos de 1795; Guatemala 411, 525; Guadalajara 304; Contratación 5528, n.º 1, ramo 30; AGS, Secc. XXIII, Dirección General del Tesoro, inventario 2, leg. 69, doc. 31; leg. 76, doc. 112; leg. 80, doc. 176; Inventario 13, leg. 9, doc. 255; AHN, Consejos 13372, exp. 131; Fondos Contemporáneos, Hacienda 2051(1), exp. 35; Hacienda 525; Justicia 4294(3), exp. 1050; Archivo del Senado, Expedientes personales, HIS-0068-06.

LOHMANN VILLENA, Guillermo. Los americanos en las órdenes nobiliarias (1529-1900)t. I, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Gonzalo Fernández de Oviedo, 1947, pág. 55; BURKHOLDER, M.A. y CHANDLER, D.S., Biographical Dictionary of Audiencia Ministers in the Americas, 1687-1821Westport, Connecticut, Greenwood Press, 1982, págs. 52-53.

98 A.H.F.B. Judicial. JCR2914/038, JCR0498/021, JCR2649/013, JCR0847/014, JCR1933/019, JCR3190/006, Instituciones. CONSULADO 0870/029

99 AGI, INDIFERENTE,246,N.47, CONTRATACION,5508,N.1,R.51

100 A.H.F.B. Judicial. JMA0017/013, JCR1611/030. Instituciones. CONSULADO 0417/045, CONSULADO 0422/024, Municipal. ONDARROA 0003/003; AGI, INDIFERENTE,2138,N.6

101 A.H.F.B. Judicial. JCR0567/024, JCR3349/012, JCR3071/006, JCR3282/007 ;AGI, INDIFERENTE,2138,N.142

5. BIBLIOGRAFÍA

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